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Arnedillo

Los buitres se confunden con el paisaje marrón del suroeste riojano. Entre romero y tomillo, las huellas de dinosaurios discurren desde el río Jubera hasta más allá del Cidacos, entre Enciso y sus aldeas. Síguelas y adéntrate en la otra Rioja, la de aguas medicinales y guiños celtíberos, árabes y romanos. Por si fuera poco, los ecosistemas privilegiados de sus valles le han valido la calificación de Reserva de la Biosfera.

El río Cidacos discurre encajonado hasta Arnedillo, donde puedes tomar un baño de aguas medicinales y observar de cerca con modernas cámaras a los carroñeros desde el Mirador del Buitre.

Toda esta zona tiene una especial concentración de aves. Abarca las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte, Peña Isasa y las sierras de Alcarama y del río Alhama donde los escarpes calizos cobijan búhos y, sobre todo, buitres leonados. Una idea: súbete al pueblo abandonado de Turruncún, de misteriosa belleza, y disfruta de sus vuelos.

Te los encontrarás de cerca también en tus actividades de escalada, ya que sólo en Arnedillo hay más de 200 vías para subir. Y si aún no sabes trepar paredes, entrénate en los rocódromos públicos en Alfaro y Autol.

Este paisaje choca al sur con la Sierra de Alcarama, la más alta de la Rioja Baja, de 1.500 metros. Bajo ella, una alfombra arrugada de pequeños montes deja paso al río Alhama, “el caliente”, llamado así por los árabes debido a sus aguas medicinales. Este paisaje hace unos sugestivos juegos de luces y sombras con la caída del sol. ¿Un lugar para disfrutarlos? La interesante ciudad celtíbera de Contrebia Leukade.

El embalse del río Añamaza, precioso enclave escondido entre montes, merece un paseo para ser descubierto, lo mismo que su barranco de Fuentestrún del Cajo.

¿Árboles? En la Sierra de Yerga está el importante Carrascal de Villaroya, ideal para pasear entre robustas encinas y algún quejigo. Éste es un vergel en medio del paisaje de la zona, así como los robledales y los hayedos de la sierra de la Hez. Busca tú otros, a pie o en bici por los GR o por las vías verdes de Cebollera-Arnedillo y Cidacos.

Pregunta a los riojanos, te mostrarán otros muchos caminos. No te separes de los prismáticos ni tampoco de la lupa: la necesitarás para mirar las perfectas piritas cúbicas del yacimiento al aire libre de Navajún, el más importante del mundo.

Arnedillo

Los buitres se confunden con el paisaje marrón del suroeste riojano. Entre romero y tomillo, las huellas de dinosaurios discurren desde el río Jubera hasta más allá del Cidacos, entre Enciso y sus aldeas. Síguelas y adéntrate en la otra Rioja, la de aguas medicinales y guiños celtíberos, árabes y romanos. Por si fuera poco, los ecosistemas privilegiados de sus valles le han valido la calificación de Reserva de la Biosfera.

El río Cidacos discurre encajonado hasta Arnedillo, donde puedes tomar un baño de aguas medicinales y observar de cerca con modernas cámaras a los carroñeros desde el Mirador del Buitre.

Toda esta zona tiene una especial concentración de aves. Abarca las Peñas de Arnedillo, Peñalmonte, Peña Isasa y las sierras de Alcarama y del río Alhama donde los escarpes calizos cobijan búhos y, sobre todo, buitres leonados. Una idea: súbete al pueblo abandonado de Turruncún, de misteriosa belleza, y disfruta de sus vuelos.

Te los encontrarás de cerca también en tus actividades de escalada, ya que sólo en Arnedillo hay más de 200 vías para subir. Y si aún no sabes trepar paredes, entrénate en los rocódromos públicos en Alfaro y Autol.

Este paisaje choca al sur con la Sierra de Alcarama, la más alta de la Rioja Baja, de 1.500 metros. Bajo ella, una alfombra arrugada de pequeños montes deja paso al río Alhama, “el caliente”, llamado así por los árabes debido a sus aguas medicinales. Este paisaje hace unos sugestivos juegos de luces y sombras con la caída del sol. ¿Un lugar para disfrutarlos? La interesante ciudad celtíbera de Contrebia Leukade.

El embalse del río Añamaza, precioso enclave escondido entre montes, merece un paseo para ser descubierto, lo mismo que su barranco de Fuentestrún del Cajo.

¿Árboles? En la Sierra de Yerga está el importante Carrascal de Villaroya, ideal para pasear entre robustas encinas y algún quejigo. Éste es un vergel en medio del paisaje de la zona, así como los robledales y los hayedos de la sierra de la Hez. Busca tú otros, a pie o en bici por los GR o por las vías verdes de Cebollera-Arnedillo y Cidacos.

Pregunta a los riojanos, te mostrarán otros muchos caminos. No te separes de los prismáticos ni tampoco de la lupa: la necesitarás para mirar las perfectas piritas cúbicas del yacimiento al aire libre de Navajún, el más importante del mundo.

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Ocón

El Valle de Ocón se encuentra situado a camino entre el Valle del Ebro y Sierra de la Hez, declarada por la UNESCO, Reserva Mundial de la Biosfera por toda la riqueza natural que ésta posee. Por lo tanto, nos encontramos con un paisaje de montaña de suaves pendientes entre los 700 y 1338 metros de altitud, lo que nos permitirá dominar buena parte del Ebro.

El municipio de Ocón situado entre La Rioja Media y Baja, a medio camino entre Logroño y Calahorra, se caracteriza por estar formado por seis pequeños pueblos que son: La Villa, Pipaona, Santa Lucía, Las Ruedas, Aldealobos y Los Molinos, más el despoblado de Oteruelo. Localidades todas ellas sin grandes transformaciones durante décadas, lo que les ha permitido mantener un genuino atractivo rural.

El rico patrimonio histórico, cultural y arqueológico, junto a la riqueza natural y paisajística permiten disfrutar al visitante de plena naturaleza, de maravillosas vistas, de zonas recreativa y de acampada, y de muchos modos y formas de vida tradicionales.

En los últimos años, esta zona rural se está dinamizando a través de la puesta en alza de todo el gran patrimonio histórico, cultural y arqueológico que posee. Es así, como se explica la restauración de casi todas las iglesias y ermitas de los pueblos, los campos de trabajo arqueológicos en Parpalinas, un yacimiento visigótico en plana fase de estudio. O el recientemente recuperado Molino de Viento harinero, el único existente y visitable en esta zona del Norte de España, y que como atestiguan los cientos de visitas que por el han pasado permite adentrarse en los entresijos de la molienda tradicional. Por todos estos encantos y otros muchos más, que no te desvelamos, y que descubrirás si te animas a visitar el Valle de Ocón, TE ESPERAMOS.

Más información en: www.elvalledeocon.org

Ocón

El Valle de Ocón se encuentra situado a camino entre el Valle del Ebro y Sierra de la Hez, declarada por la UNESCO, Reserva Mundial de la Biosfera por toda la riqueza natural que ésta posee. Por lo tanto, nos encontramos con un paisaje de montaña de suaves pendientes entre los 700 y 1338 metros de altitud, lo que nos permitirá dominar buena parte del Ebro.

El municipio de Ocón situado entre La Rioja Media y Baja, a medio camino entre Logroño y Calahorra, se caracteriza por estar formado por seis pequeños pueblos que son: La Villa, Pipaona, Santa Lucía, Las Ruedas, Aldealobos y Los Molinos, más el despoblado de Oteruelo. Localidades todas ellas sin grandes transformaciones durante décadas, lo que les ha permitido mantener un genuino atractivo rural.

El rico patrimonio histórico, cultural y arqueológico, junto a la riqueza natural y paisajística permiten disfrutar al visitante de plena naturaleza, de maravillosas vistas, de zonas recreativa y de acampada, y de muchos modos y formas de vida tradicionales.

En los últimos años, esta zona rural se está dinamizando a través de la puesta en alza de todo el gran patrimonio histórico, cultural y arqueológico que posee. Es así, como se explica la restauración de casi todas las iglesias y ermitas de los pueblos, los campos de trabajo arqueológicos en Parpalinas, un yacimiento visigótico en plana fase de estudio. O el recientemente recuperado Molino de Viento harinero, el único existente y visitable en esta zona del Norte de España, y que como atestiguan los cientos de visitas que por el han pasado permite adentrarse en los entresijos de la molienda tradicional. Por todos estos encantos y otros muchos más, que no te desvelamos, y que descubrirás si te animas a visitar el Valle de Ocón, TE ESPERAMOS.

Más información en: www.elvalledeocon.org

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