formularioHidden
formularioRDF
Login

 

Buscar en La Rioja Turismo close

EMPIEZA A TECLEAR...

TU BÚSQUEDA NO HA OBTENIDO NINGÚN RESULTADO.

Panel Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Búsqueda > románico

facetas
filter_listFiltrar

visualización

4 resultados

Debemos cruzar Treviana. Debemos franquear esta puerta de entrada hacia los siglos XI, XII y XIII si queremos acceder al interior del románico riojano. Al otro lado, nos aguarda un escenario de colores congénitos atenuados, de antiguas mugas y bastiones defensivos erigidos por la naturaleza durante millones de años. Desde Treviana, avistamos las dentelladas de los montes Obarenes; el norte nos sobrevuela desgarrado por la roca. Desde aquí, también adivinamos el curso del río Tirón, que insemina de vida a las tierras del sur.

Recorremos un silencio de plomo sobre puentes arcaicos, bajo vuelos rapaces y entre árboles, ermitas, capillas e iglesias añejas. Pisamos la sangre derramada por cristianos y musulmanes durante dos siglos de lucha; avanzamos en medio de un pulso por la hegemonía peninsular mientras rememoramos batallas, alianzas y victorias. El terruño nos habla y nos cuenta que el mundo no expiró en el año 1.000 (tampoco en el 2.000), como muchos temían; y que la paz compareció, finalmente, en favor de los castellanos (1.177).

...

Románico en La Rioja

tipo de documento Artículos

Entre los siglos XI y XIII, La Rioja formó parte del reino de Navarra y después de Castilla. Los monarcas favorecieron la difusión del Arte Románico a través de numerosas construcciones: monasterios, iglesias, ermitas...Se trata de edificios sobrios, en los que predomina la línea horizontal, caracterizados por el empleo del arco de medio punto y la bóveda de cañón, los gruesos muros reforzados por contrafuertes y la ausencia de vanos. La escasa decoración se reduce a los capiteles de las columnas y los relieves de los arcos que cierran puertas y ventanas. Sólo algunas de estas construcciones mantienen con toda su pureza los rasgos propios de la arquitectura románica, ya que, en general, se mezclan con elementos góticos. 

En el Monasterio de San Millán de la Cogolla de Suso encontramos los primeros testimonios románicos en la ampliación que sufrió el templo mozárabe en la zona de los pies, cubierta por bóvedas de cañón, separadas por gruesas columnas de toscos capiteles, característicos de un románico muy primitivo. 

...

...

San Vicente de la Sonsierra

El conjunto arqueológico está formado por la ermita de Santa María de la Piscina, una necrópolis de repoblación, un poblado con viviendas semirrupestres y restos de fortificaciones o atalayas. Tras las obras de restauración de la ermita (1976, 1977 y 1978) se realizaron una serie de excavaciones alrededor de la misma que descubrieron la existencia de un poblado medieval de los siglos X al XIV. Algunas de las tumbas halladas son de la segunda mitad del siglo X, de lo que se deduce que hubo una población anterior a la fundación del Infante Don Ramiro Sánchez, quizá producto de la repoblación. Hacia el siglo XIV se despobló por la guerra civil castellana y sus habitantes formarían después la cercana aldea de Peciña, nombre derivado de Piscina.

La ermita de Santa María de la Piscina es el edificio románico más completo y bello conservado en La Rioja. Pertenece al románico pleno, pues fue comenzada hacia la mitad del siglo XII, y no tiene añadidos posteriores (excepto el escudo de la Divisa, colocado encima de la portada sur hacia 1537). Su interés radica en que es la única ermita románica de la región que se mantiene en un estado bastante puro y en su temprana cronología, ya que casi todo el románico riojano es más tardío.

Es una construcción en piedra de sillería, que consta de una nave de cuatro tramos cubierta con bóveda de cañón con tres arcos fajones de medio punto, presbítero rectangular cubierto de igual modo, y ábside semicircular cubierto por bóveda de horno. Adosada al muro norte de la nave se sitúa una cámara rectangular cubierta con bóveda de cuarto de cañón (posible sala de juntas para reunión de los diviseros) y en el hastial oeste, una torre campanario cuadrada.

 

San Vicente de la Sonsierra

El conjunto arqueológico está formado por la ermita de Santa María de la Piscina, una necrópolis de repoblación, un poblado con viviendas semirrupestres y restos de fortificaciones o atalayas. Tras las obras de restauración de la ermita (1976, 1977 y 1978) se realizaron una serie de excavaciones alrededor de la misma que descubrieron la existencia de un poblado medieval de los siglos X al XIV. Algunas de las tumbas halladas son de la segunda mitad del siglo X, de lo que se deduce que hubo una población anterior a la fundación del Infante Don Ramiro Sánchez, quizá producto de la repoblación. Hacia el siglo XIV se despobló por la guerra civil castellana y sus habitantes formarían después la cercana aldea de Peciña, nombre derivado de Piscina.

La ermita de Santa María de la Piscina es el edificio románico más completo y bello conservado en La Rioja. Pertenece al románico pleno, pues fue comenzada hacia la mitad del siglo XII, y no tiene añadidos posteriores (excepto el escudo de la Divisa, colocado encima de la portada sur hacia 1537). Su interés radica en que es la única ermita románica de la región que se mantiene en un estado bastante puro y en su temprana cronología, ya que casi todo el románico riojano es más tardío.

Es una construcción en piedra de sillería, que consta de una nave de cuatro tramos cubierta con bóveda de cañón con tres arcos fajones de medio punto, presbítero rectangular cubierto de igual modo, y ábside semicircular cubierto por bóveda de horno. Adosada al muro norte de la nave se sitúa una cámara rectangular cubierta con bóveda de cuarto de cañón (posible sala de juntas para reunión de los diviseros) y en el hastial oeste, una torre campanario cuadrada.

 

filter_list

Filtrar

close

Encuentra

facetas