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Si ha elegido La Rioja para pasar un fin de semana o si esta pensando en ello, ahí va una sugerencia para aprovechar su tiempo y conocer lo fundamental: 

Viernes: Si llega a La Rioja el viernes por la tarde, visite la calle Laurel o San Juan en Logroño o la Calle de la Herradura en Haro. Probar las especialidades de cada bar, junto con el Rioja de la casa es la mejor forma de comenzar la visita a La Rioja y conocer la cultura del vino.

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Haro

tipo de documento Poblaciones

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Haro es una localidad y municipio situado al noroeste de la comunidad autónoma de La Rioja, siendo cabecera de su comarca homónima y la población más importante de la denominada Rioja Alta. Linda con la provincia de Burgos por los montes Obarenes al norte y con Álava por el Ebro al este.

Su población asciende a 11 960 habitantes (según el censo del INE de 2010). Su actividad económica se centra principalmente en la viticultura y la elaboración de vinos de calidad dentro de la Denominación de Origen Calificada Rioja, siendo además sus bodegas uno de los principales atractivos turísticos, que reciben anualmente miles de visitantes.

Cuenta además con un importante patrimonio arquitectónico y urbanístico, entre el que sobresale la portada principal de la iglesia de Santo Tomás —obra de Felipe Vigarny—, sus numerosos palacios y el casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975. Destacar por su tradicional Batalla del vino; la tercera procesión de faroles más antigua de España; que fue la primera población española que dispuso de alumbrado público por electricidad; y una de las siete poblaciones no capital de provincia que tuvieron una sucursal del Banco de España.

Conocida internacionalmente por sus vinos, la ciudad de Haro tiene muchos atractivos turísticos y culturales que le hacen ser uno de los destinos preferidos para muchos en sus fines de semana y sus vacaciones.

Es esta mezcla de cultura, paisaje y gastronomía lo que hace de la visita a nuestra ciudad una experiencia inolvidable.


-Situación: pertenece a la comarca de Haro. Se localiza en el sector noroccidental de La Rioja, en el límite de las provincias de Burgos y Álava.
-Superficie: 40,32 km2.
-Altitud: 479 m.
-Núcleos de población, barrios o aldeas: barrio de San Felices.
-Economía: la economía de Haro tiene una gran relación entre la agricultura y la industria, fundamentalmente la vinícola. El cultivo de la vid en la denominada «Ciudad del vino» ocupa más de 600 ha, con un vino de calidad y fama universal. Destaca también la industria textil, de piel y de calzado.

 

Haro es una localidad y municipio situado al noroeste de la comunidad autónoma de La Rioja, siendo cabecera de su comarca homónima y la población más importante de la denominada Rioja Alta. Linda con la provincia de Burgos por los montes Obarenes al norte y con Álava por el Ebro al este.

Su población asciende a 11 960 habitantes (según el censo del INE de 2010). Su actividad económica se centra principalmente en la viticultura y la elaboración de vinos de calidad dentro de la Denominación de Origen Calificada Rioja, siendo además sus bodegas uno de los principales atractivos turísticos, que reciben anualmente miles de visitantes.

Cuenta además con un importante patrimonio arquitectónico y urbanístico, entre el que sobresale la portada principal de la iglesia de Santo Tomás —obra de Felipe Vigarny—, sus numerosos palacios y el casco antiguo, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975. Destacar por su tradicional Batalla del vino; la tercera procesión de faroles más antigua de España; que fue la primera población española que dispuso de alumbrado público por electricidad; y una de las siete poblaciones no capital de provincia que tuvieron una sucursal del Banco de España.

Conocida internacionalmente por sus vinos, la ciudad de Haro tiene muchos atractivos turísticos y culturales que le hacen ser uno de los destinos preferidos para muchos en sus fines de semana y sus vacaciones.

Es esta mezcla de cultura, paisaje y gastronomía lo que hace de la visita a nuestra ciudad una experiencia inolvidable.


-Situación: pertenece a la comarca de Haro. Se localiza en el sector noroccidental de La Rioja, en el límite de las provincias de Burgos y Álava.
-Superficie: 40,32 km2.
-Altitud: 479 m.
-Núcleos de población, barrios o aldeas: barrio de San Felices.
-Economía: la economía de Haro tiene una gran relación entre la agricultura y la industria, fundamentalmente la vinícola. El cultivo de la vid en la denominada «Ciudad del vino» ocupa más de 600 ha, con un vino de calidad y fama universal. Destaca también la industria textil, de piel y de calzado.

 

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Aldeanueva de Ebro

Pretendemos captar a un turista que quiera divertirse y disfrutar de su tiempo libre, a la vez que conoce la Cultura del vino de La Rioja y todo lo que le rodea, llevándose un grato recuerdo de nuestra Tierra. 

En las visitas queremos dar la información técnica de cómo se cultivan las viñas y se trabaja la uva para llegar a obtener los distintos tipos de vino que elaboramos, todo de forma ecológica.

Por otro lado, queremos transmitir el cariño y la tradición que forma parte de esta cultura a lo largo de los siglos, y que hace que el resultado del vino sea algo especial.

Mezclando estos dos conceptos en la visita, conoceremos qué son las “feromonas de confusión sexual” para los insectos, la “homeopatía” para las plantas, y cómo algunos insectos y plantas nos ayudan a mantener el equilibrio en la tierra de una forma natural.

Si vienen niños a la visita, les enseñaremos dónde hacen sus madrigueras los conejos, ¡que hay abundantes en nuestra tierra! y también verán los “hoteles de insectos” que colocamos en el campo en invierno para que hagan sus nidos. 

La jornada que se elija siempre será práctica e instructiva, y saldremos con algo nuevo aprendido, seamos mayores o niños.

CATA EN EL VIÑEDO

En nuestro “Balcón de las viñas” realizamos la visita: “El VIÑEDO DE LA DOC RIOJA”, donde explicamos cuales son  las variedades de uva autorizadas en la DO, el cultivo de la vid en general y de nuestra viña inscrita como cultivo ecológico. Centrándonos en cada época del año en la que nos encontremos en  las labores que corresponden. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1 hora.  Precio: 10.-€ / persona

CATA EN LA BODEGA

Visita a una moderna bodega de Aldeanueva donde realizamos la  visita explicando “La elaboración actual del vino de Rioja”. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1 hora.  Precio: 10.-€ / persona

CATA EN EL MUSEO                              

Visita a una bodega histórica  en el centro del pueblo y al Museo del Vino de Aldeanueva, donde se hace una visita en la que se explica “La elaboración tradicional del Vino de Rioja” en Aldeanueva. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1 hora.  Precio: 10.-€ / persona

CATA EN VIÑEDO Y BODEGA

Combinamos la Cata en el Viñedo y en la Bodega:

Comenzamos en nuestro “Balcón de las viñas” realizamos la visita: “El VIÑEDO DE LA DOC RIOJA”, donde explicamos cuales son  las variedades de uva autorizadas en la DO, el cultivo de la vid en general y de nuestra viña inscrita como cultivo ecológico. Centrándonos en cada época del año en la que nos encontremos en  las labores que corresponden. Y continuamos con la Visita a una moderna bodega de Aldeanueva donde se explica “La elaboración actual del vino de Rioja”. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1,5 hora.  Precio: 15.-€ / persona

CATA EN VIÑEDO Y MUSEO

Combinamos la Cata en el Viñedo y en el Museo:

Comenzamos en nuestro “Balcón de las viñas” realizamos la visita: “El VIÑEDO DE LA DOC RIOJA”, donde explicamos cuales son  las variedades de uva autorizadas en la DO, el cultivo de la vid en general y de nuestra viña inscrita como cultivo ecológico. Centrándonos en cada época del año en la que nos encontremos en  las labores que corresponden. Y continuamos con la visita a una bodega histórica  en el centro del pueblo y al Museo del Vino de Aldeanueva, donde explicamos “La elaboración tradicional del Vino de Rioja”. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1,5 hora.  Precio: 15.-€ / persona

VIÑA  ACTION

Conviértete en viticultor por un día, y según el mes del año en que nos visites, aprenderás a hacer los trabajos del viñedo, de una forma divertida. Actividad que combinaremos con cata en el viñedo y a elegir entre la elaboración tradicional, con su visita al Museo del vino , o la elaboración actual con la visita a una bodega de las mas actuales de Aldeanueva de Ebro. Catamos tres vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 2,5 horas.     Precio: 25.-€ persona

 

Menores de 5 años Gratis.

De 5 a 16 años precio: 3.-€.

A partir de 16 años tarifa de adulto.

(Todos los precios con IVA Incluido)

Aldeanueva de Ebro

Pretendemos captar a un turista que quiera divertirse y disfrutar de su tiempo libre, a la vez que conoce la Cultura del vino de La Rioja y todo lo que le rodea, llevándose un grato recuerdo de nuestra Tierra. 

En las visitas queremos dar la información técnica de cómo se cultivan las viñas y se trabaja la uva para llegar a obtener los distintos tipos de vino que elaboramos, todo de forma ecológica.

Por otro lado, queremos transmitir el cariño y la tradición que forma parte de esta cultura a lo largo de los siglos, y que hace que el resultado del vino sea algo especial.

Mezclando estos dos conceptos en la visita, conoceremos qué son las “feromonas de confusión sexual” para los insectos, la “homeopatía” para las plantas, y cómo algunos insectos y plantas nos ayudan a mantener el equilibrio en la tierra de una forma natural.

Si vienen niños a la visita, les enseñaremos dónde hacen sus madrigueras los conejos, ¡que hay abundantes en nuestra tierra! y también verán los “hoteles de insectos” que colocamos en el campo en invierno para que hagan sus nidos. 

La jornada que se elija siempre será práctica e instructiva, y saldremos con algo nuevo aprendido, seamos mayores o niños.

CATA EN EL VIÑEDO

En nuestro “Balcón de las viñas” realizamos la visita: “El VIÑEDO DE LA DOC RIOJA”, donde explicamos cuales son  las variedades de uva autorizadas en la DO, el cultivo de la vid en general y de nuestra viña inscrita como cultivo ecológico. Centrándonos en cada época del año en la que nos encontremos en  las labores que corresponden. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1 hora.  Precio: 10.-€ / persona

CATA EN LA BODEGA

Visita a una moderna bodega de Aldeanueva donde realizamos la  visita explicando “La elaboración actual del vino de Rioja”. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1 hora.  Precio: 10.-€ / persona

CATA EN EL MUSEO                              

Visita a una bodega histórica  en el centro del pueblo y al Museo del Vino de Aldeanueva, donde se hace una visita en la que se explica “La elaboración tradicional del Vino de Rioja” en Aldeanueva. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1 hora.  Precio: 10.-€ / persona

CATA EN VIÑEDO Y BODEGA

Combinamos la Cata en el Viñedo y en la Bodega:

Comenzamos en nuestro “Balcón de las viñas” realizamos la visita: “El VIÑEDO DE LA DOC RIOJA”, donde explicamos cuales son  las variedades de uva autorizadas en la DO, el cultivo de la vid en general y de nuestra viña inscrita como cultivo ecológico. Centrándonos en cada época del año en la que nos encontremos en  las labores que corresponden. Y continuamos con la Visita a una moderna bodega de Aldeanueva donde se explica “La elaboración actual del vino de Rioja”. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1,5 hora.  Precio: 15.-€ / persona

CATA EN VIÑEDO Y MUSEO

Combinamos la Cata en el Viñedo y en el Museo:

Comenzamos en nuestro “Balcón de las viñas” realizamos la visita: “El VIÑEDO DE LA DOC RIOJA”, donde explicamos cuales son  las variedades de uva autorizadas en la DO, el cultivo de la vid en general y de nuestra viña inscrita como cultivo ecológico. Centrándonos en cada época del año en la que nos encontremos en  las labores que corresponden. Y continuamos con la visita a una bodega histórica  en el centro del pueblo y al Museo del Vino de Aldeanueva, donde explicamos “La elaboración tradicional del Vino de Rioja”. Catamos dos vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 1,5 hora.  Precio: 15.-€ / persona

VIÑA  ACTION

Conviértete en viticultor por un día, y según el mes del año en que nos visites, aprenderás a hacer los trabajos del viñedo, de una forma divertida. Actividad que combinaremos con cata en el viñedo y a elegir entre la elaboración tradicional, con su visita al Museo del vino , o la elaboración actual con la visita a una bodega de las mas actuales de Aldeanueva de Ebro. Catamos tres vinos y degustamos un plato con productos riojanos.

Duración: 2,5 horas.     Precio: 25.-€ persona

 

Menores de 5 años Gratis.

De 5 a 16 años precio: 3.-€.

A partir de 16 años tarifa de adulto.

(Todos los precios con IVA Incluido)

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Alfaro

En la plaza España, sobre unas ininterrumpidas escalinatas en forma de concha, se alza la fachada enladrillo, obra maestra del barroco aragonés de finales del siglo XVII. Está jalonada de dos torres que se alzan a 50 m. Entre ambas, un cuerpo central. La parte baja está dividida por dos grandes pilastras.

Entre ellas, tres grandes arcadas cobijan las monumentales portadas, correspondientes a la nave mayor y a las dos laterales. La parte central consiste en una galería con nueve arcos de medio punto. Remata el conjunto el imafronte de la nave principal.

Las torres están constituidas por cuatro cuerpos, elevados en degradación, los tres primeros cuadrados, el tercero de planta octogonal. En cada cuerpo tres pilastras y ocho, respectivamente, dan lugar a huecos rematados por arcos de medio punto. Las torres están rematadas por chapiteles.

En el interior, de planta rectangular, se alzan tres naves de igual altura, separadas por una serie de pilares de ladrillo. De estos pilares y de los muros surgen los arcos tajones de medio punto que sostienen las bóvedas. Alojadas entre los contrafuertes una larga serie de capillas dedicadas a Nuestra Señora del Rosario (cabecera del edificio), San José de los Desposorios de Nuestra Señora, San Joaquín y Santa Ana, del Santo Entierro, San Esteban, San Juan Bautista, Niño Jesús, Amor Hermoso, de las Animas, de San Roque (guarda una bella escultura barroca de San Roque) y de los Araciel (destaca en el retablo un precioso busto de una Dolorosa, talla de una ejecución delicada y extrema expresividad).

Mención especial:

Coro: con acceso a través de una bella y monumental verja barroca de hierro forjado, obra de Sebastián de Medina. Está construido en madera de nogal y es de una gran riqueza. Dos series de santos y santas se alinean siguiendo el orden de la letanía en dos sillerías; la superior consta de 18 asientos más la silla del abad; la inferior, 13 más la del semanero. Es una magnífica obra del escultor Rubalcaba.

Retablo mayor de San Miguel Arcángel. Retablo-tabernáculo con forma de una gran custodia procesional barroca. El conjunto está coronado por una bella escultura del titular, obra de Gregorio Fernández.

Sacristía. Se conserva piezas de indudable valor. A destacar un crucifijo de marfil, de estilo barroco del siglo XVII, con peana de ébano y remates de plata.

Alfaro

En la plaza España, sobre unas ininterrumpidas escalinatas en forma de concha, se alza la fachada enladrillo, obra maestra del barroco aragonés de finales del siglo XVII. Está jalonada de dos torres que se alzan a 50 m. Entre ambas, un cuerpo central. La parte baja está dividida por dos grandes pilastras.

Entre ellas, tres grandes arcadas cobijan las monumentales portadas, correspondientes a la nave mayor y a las dos laterales. La parte central consiste en una galería con nueve arcos de medio punto. Remata el conjunto el imafronte de la nave principal.

Las torres están constituidas por cuatro cuerpos, elevados en degradación, los tres primeros cuadrados, el tercero de planta octogonal. En cada cuerpo tres pilastras y ocho, respectivamente, dan lugar a huecos rematados por arcos de medio punto. Las torres están rematadas por chapiteles.

En el interior, de planta rectangular, se alzan tres naves de igual altura, separadas por una serie de pilares de ladrillo. De estos pilares y de los muros surgen los arcos tajones de medio punto que sostienen las bóvedas. Alojadas entre los contrafuertes una larga serie de capillas dedicadas a Nuestra Señora del Rosario (cabecera del edificio), San José de los Desposorios de Nuestra Señora, San Joaquín y Santa Ana, del Santo Entierro, San Esteban, San Juan Bautista, Niño Jesús, Amor Hermoso, de las Animas, de San Roque (guarda una bella escultura barroca de San Roque) y de los Araciel (destaca en el retablo un precioso busto de una Dolorosa, talla de una ejecución delicada y extrema expresividad).

Mención especial:

Coro: con acceso a través de una bella y monumental verja barroca de hierro forjado, obra de Sebastián de Medina. Está construido en madera de nogal y es de una gran riqueza. Dos series de santos y santas se alinean siguiendo el orden de la letanía en dos sillerías; la superior consta de 18 asientos más la silla del abad; la inferior, 13 más la del semanero. Es una magnífica obra del escultor Rubalcaba.

Retablo mayor de San Miguel Arcángel. Retablo-tabernáculo con forma de una gran custodia procesional barroca. El conjunto está coronado por una bella escultura del titular, obra de Gregorio Fernández.

Sacristía. Se conserva piezas de indudable valor. A destacar un crucifijo de marfil, de estilo barroco del siglo XVII, con peana de ébano y remates de plata.

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Anguiano

El nombre del monasterio, Valvanera, proviene de una expresión latina “Vallis Venaria” que significa “Valle de las venas de agua” por tratarse este de un valle con abundantes fuentes, arroyos y cascadas. La construcción del santuario tuvo su origen en el hallazgo de una imagen de Santa María del siglo IX por un ladrón arrepentido llamado Nuño Oñez, según está relatado en la “Historia Latina” escrita por el Abad de Valvanera, Don Rodrigo de Castroviejo en el año 1419. Es la traducción al latín de un texto del siglo XIII escrito posiblemente por Gonzalo de Berceo en lengua “vulgar materna”.

El primitivo cenobio constituido alrededor de la imagen encontrada e integrado por eremitas dio paso en el siglo X a monjes benedictinos. En su origen hubo una iglesia visigótica, luego una prerrománica consagrada en el año 1073, otra románica en el 1183 de la que sólo conserva una torre y por último, la actual iglesia del siglo XV.

En el altar mayor de la iglesia se encuentra el camarín de la Virgen de Valvanera al que se puede acceder lateralmente. La parte superior está presidida por un Cristo Majestad “Pantocrator” y debajo las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Benito y San Atanasio.

El resto del monasterio está formado por construcciones del siglo XX en honor a la Patrona de La Rioja. A la que se rinde culto bajo la advocación de Valvanera es la talla más importante. No se conoce el autor ni la fecha en que se realizó, pero por sus características parece tratarse de una escultura de estilo bizantino-visigótico. Su origen se sitúa en el contexto del renovado fervor mariano que tuvo lugar en España en la primera mitad del siglo noveno.

 

Anguiano

El nombre del monasterio, Valvanera, proviene de una expresión latina “Vallis Venaria” que significa “Valle de las venas de agua” por tratarse este de un valle con abundantes fuentes, arroyos y cascadas. La construcción del santuario tuvo su origen en el hallazgo de una imagen de Santa María del siglo IX por un ladrón arrepentido llamado Nuño Oñez, según está relatado en la “Historia Latina” escrita por el Abad de Valvanera, Don Rodrigo de Castroviejo en el año 1419. Es la traducción al latín de un texto del siglo XIII escrito posiblemente por Gonzalo de Berceo en lengua “vulgar materna”.

El primitivo cenobio constituido alrededor de la imagen encontrada e integrado por eremitas dio paso en el siglo X a monjes benedictinos. En su origen hubo una iglesia visigótica, luego una prerrománica consagrada en el año 1073, otra románica en el 1183 de la que sólo conserva una torre y por último, la actual iglesia del siglo XV.

En el altar mayor de la iglesia se encuentra el camarín de la Virgen de Valvanera al que se puede acceder lateralmente. La parte superior está presidida por un Cristo Majestad “Pantocrator” y debajo las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Benito y San Atanasio.

El resto del monasterio está formado por construcciones del siglo XX en honor a la Patrona de La Rioja. A la que se rinde culto bajo la advocación de Valvanera es la talla más importante. No se conoce el autor ni la fecha en que se realizó, pero por sus características parece tratarse de una escultura de estilo bizantino-visigótico. Su origen se sitúa en el contexto del renovado fervor mariano que tuvo lugar en España en la primera mitad del siglo noveno.

 

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Arnedo

Situado a extramuros de la ciudad, en el paraje donde según la tradición la Virgen de Vico se apareció al Kan de Vico, jefe de una de las Comunidades árabes de Arnedo, en el año 1045. Fue en 1456 cuando el franciscano Fray López de Salinas fundó este monasterio que alcanzó su mayor esplendor en el siglo XVII.

El monasterio contaba con una valiosa biblioteca de la que poco ha llegado a nuestros días. La causa de esta pérdida se debe a los dos incendios ocurridos en el edificio, en los años 1635 y 1766. Actualmente está ocupado y regido por las hermanas de la Comunidad del Císter. Esta orden vive consagrada a la vida contemplativa, a la oración y la liturgia, aunque para su mantenimiento trabajan en la decoración de la porcelana, en la repostería y en la hospedería.

Arnedo

Situado a extramuros de la ciudad, en el paraje donde según la tradición la Virgen de Vico se apareció al Kan de Vico, jefe de una de las Comunidades árabes de Arnedo, en el año 1045. Fue en 1456 cuando el franciscano Fray López de Salinas fundó este monasterio que alcanzó su mayor esplendor en el siglo XVII.

El monasterio contaba con una valiosa biblioteca de la que poco ha llegado a nuestros días. La causa de esta pérdida se debe a los dos incendios ocurridos en el edificio, en los años 1635 y 1766. Actualmente está ocupado y regido por las hermanas de la Comunidad del Císter. Esta orden vive consagrada a la vida contemplativa, a la oración y la liturgia, aunque para su mantenimiento trabajan en la decoración de la porcelana, en la repostería y en la hospedería.

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Calahorra

En el año 1.975 se acondiciona el claustro de la Catedral de Santa María y se convierte en Museo Diocesano, donde guardar y exponer al público los retablos, imágenes, orfebrería, sagrarios, calvarios y otros bienes muebles de los diferentes pueblos de La Rioja que, o bien han desaparecido, o no cuentan con medidas de seguridad necesarias para proteger los tesoros de sus Iglesias, por lo que el Cabildo las guarda en depósito.

Así estuvo hasta el año 2000 en que el claustro se desmontó para dar cabida a la exposición “La Rioja Tierra Abierta”. Ahora, tras un periodo de reformas, y gracias a la ayuda de los voluntarios de la catedral, el Museo vuelve a ser visitable.

Calahorra

En el año 1.975 se acondiciona el claustro de la Catedral de Santa María y se convierte en Museo Diocesano, donde guardar y exponer al público los retablos, imágenes, orfebrería, sagrarios, calvarios y otros bienes muebles de los diferentes pueblos de La Rioja que, o bien han desaparecido, o no cuentan con medidas de seguridad necesarias para proteger los tesoros de sus Iglesias, por lo que el Cabildo las guarda en depósito.

Así estuvo hasta el año 2000 en que el claustro se desmontó para dar cabida a la exposición “La Rioja Tierra Abierta”. Ahora, tras un periodo de reformas, y gracias a la ayuda de los voluntarios de la catedral, el Museo vuelve a ser visitable.

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Logroño

Construida en 1887 en estilo neomedieval por el arquitecto Jacinto Arregui (Vitoria, 1820). Cubre en un principio las funciones de convento, hospital y colegio. Ha sido recientemente recuperado y en la actualidad alberga el Conservatorio de Música y las Consejerías de Educación, Cultura y Deporte y de Vivienda y Obras Públicas. 

Logroño

Construida en 1887 en estilo neomedieval por el arquitecto Jacinto Arregui (Vitoria, 1820). Cubre en un principio las funciones de convento, hospital y colegio. Ha sido recientemente recuperado y en la actualidad alberga el Conservatorio de Música y las Consejerías de Educación, Cultura y Deporte y de Vivienda y Obras Públicas. 

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Logroño

Situada en la plaza de su mismo nombre, es el templo más antiguo de los que se conservan en la ciudad. Consta de tres naves separadas por pilares octogonales; cabecera tripartita, siendo el ábside central semicircular y los laterales de testero recto; coro alto a los pies y una capilla abierta en el último tramo del lado de la Epístola.

Su construcción debió iniciarse en la segunda mitad del siglo XII, correspondiendo a esa época la planta, que sigue una tipología típicamente románica, los tres ábsides y parte de la torre. El alzado de los muros, junto a los pilares a ellos adosados, y las crucerías sencillas son ya obra del siglo XIII. En el siglo XVI sufrió una importante remodelación, las naves se cubrieron con bóvedas estrelladas y de terceletes, se añadieron nuevos pilares y se edificó un coro alto a los pies.

En el interior llama la atención la desnudez de sus muros de sillería, pues las diversas remodelaciones y vicisitudes por las que atravesó el templo llevaron a la desaparición del retablo mayor y otros objetos de culto. En la bóveda del ábside central quedan restos de pintura románica.

En la capilla de los Márquez, situada en el último tramo de la nave de la Epístola (derecha), destaca la presencia de dos sepulcros yacentes, del siglo XIV. Ambos sarcófagos son similares, se sustentan sobre esculturas de leones y en la tapa se representan estatuas yacentes de caballeros, vestidos con ropaje de la época y gorro con escudo cuartelado de águila y esposas. No hay unanimidad respecto a su origen y quiénes pudieron ser estos personajes. A comienzos del siglo XX eran conocidos como “Los Almendrones”.

A los pies de la iglesia se abre una gran portada con arquivoltas apuntadas, obra gótica del último tercio del siglo XIII o comienzos del XIV, aunque con evidentes reminiscencias románicas. En las jambas, entre columnillas y bajo doseletes, se representan episodios de la vida de San Bartolomé (predicación en Armenia, curación de un endemoniado, martirio…).

El tímpano fue desplazado en el siglo XVI para dar luz al coro. En él se muestra la Parusía o segunda venida de Cristo el día del Juicio Final. Se le representa de pie, mostrando las llagas de sus manos, junto a la Virgen y San Juan Evangelista, acompañados de ángeles que portan los instrumentos de la pasión. Se trata de una novedad iconográfica que no se da en ningún otro lugar, pues Cristo-Juez no aparece sentado como es lo habitual. Bajo esta escena, en el dintel, los doce apóstoles con sus atributos correspondientes agrupados de dos en dos.

La torre campanario formó parte del sistema amurallado con que contó la ciudad. Se asienta sobre el ábside central y consta de cuatro cuerpos: el primero y segundo de sillería combinada con ladrillo, de origen medieval, y los dos últimos de ladrillo decorados con bandas de rombos, obra del siglo XVI de estilo mudéjar.

La iglesia contó con un claustro al sur que sirvió además como lugar de enterramiento, del que no quedan vestigios y se desconoce cuál pudo ser su aspecto.

En 1823, durante el Trienio Liberal, se suprimió el culto y el templo quedó sumido en el abandono. Fue destinado a usos variopintos: hospital provisional, taller de ebanistería, local de telégrafos, carbonera… Se especuló reconvertirlo en Museo de Antigüedades Cristianas e incluso se planteó su demolición y la utilización de su piedra para la construcción de un teatro. En 1899 los Jesuitas pasaron a ocuparse de él, quedando salvado de la ruina. Recientemente se han derribado las edificaciones anexas al este que enmascaraban el ábside. Es monumento nacional desde 1866.

 

Logroño

Situada en la plaza de su mismo nombre, es el templo más antiguo de los que se conservan en la ciudad. Consta de tres naves separadas por pilares octogonales; cabecera tripartita, siendo el ábside central semicircular y los laterales de testero recto; coro alto a los pies y una capilla abierta en el último tramo del lado de la Epístola.

Su construcción debió iniciarse en la segunda mitad del siglo XII, correspondiendo a esa época la planta, que sigue una tipología típicamente románica, los tres ábsides y parte de la torre. El alzado de los muros, junto a los pilares a ellos adosados, y las crucerías sencillas son ya obra del siglo XIII. En el siglo XVI sufrió una importante remodelación, las naves se cubrieron con bóvedas estrelladas y de terceletes, se añadieron nuevos pilares y se edificó un coro alto a los pies.

En el interior llama la atención la desnudez de sus muros de sillería, pues las diversas remodelaciones y vicisitudes por las que atravesó el templo llevaron a la desaparición del retablo mayor y otros objetos de culto. En la bóveda del ábside central quedan restos de pintura románica.

En la capilla de los Márquez, situada en el último tramo de la nave de la Epístola (derecha), destaca la presencia de dos sepulcros yacentes, del siglo XIV. Ambos sarcófagos son similares, se sustentan sobre esculturas de leones y en la tapa se representan estatuas yacentes de caballeros, vestidos con ropaje de la época y gorro con escudo cuartelado de águila y esposas. No hay unanimidad respecto a su origen y quiénes pudieron ser estos personajes. A comienzos del siglo XX eran conocidos como “Los Almendrones”.

A los pies de la iglesia se abre una gran portada con arquivoltas apuntadas, obra gótica del último tercio del siglo XIII o comienzos del XIV, aunque con evidentes reminiscencias románicas. En las jambas, entre columnillas y bajo doseletes, se representan episodios de la vida de San Bartolomé (predicación en Armenia, curación de un endemoniado, martirio…).

El tímpano fue desplazado en el siglo XVI para dar luz al coro. En él se muestra la Parusía o segunda venida de Cristo el día del Juicio Final. Se le representa de pie, mostrando las llagas de sus manos, junto a la Virgen y San Juan Evangelista, acompañados de ángeles que portan los instrumentos de la pasión. Se trata de una novedad iconográfica que no se da en ningún otro lugar, pues Cristo-Juez no aparece sentado como es lo habitual. Bajo esta escena, en el dintel, los doce apóstoles con sus atributos correspondientes agrupados de dos en dos.

La torre campanario formó parte del sistema amurallado con que contó la ciudad. Se asienta sobre el ábside central y consta de cuatro cuerpos: el primero y segundo de sillería combinada con ladrillo, de origen medieval, y los dos últimos de ladrillo decorados con bandas de rombos, obra del siglo XVI de estilo mudéjar.

La iglesia contó con un claustro al sur que sirvió además como lugar de enterramiento, del que no quedan vestigios y se desconoce cuál pudo ser su aspecto.

En 1823, durante el Trienio Liberal, se suprimió el culto y el templo quedó sumido en el abandono. Fue destinado a usos variopintos: hospital provisional, taller de ebanistería, local de telégrafos, carbonera… Se especuló reconvertirlo en Museo de Antigüedades Cristianas e incluso se planteó su demolición y la utilización de su piedra para la construcción de un teatro. En 1899 los Jesuitas pasaron a ocuparse de él, quedando salvado de la ruina. Recientemente se han derribado las edificaciones anexas al este que enmascaraban el ábside. Es monumento nacional desde 1866.

 

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Logroño

Se encuentra situada en la calle Marqués de San Nicolás, más conocida como calle Mayor, y es la única que conserva claustro. Sus orígenes se remontan a una iglesia anterior, Santa María la Vieja, fundada por la Orden del Santo Sepulcro, cuyos restos aparecieron en el patio del claustro. Al parecer, gracias a una donación que hizo Alfonso VII “El Emperador”, se decidió hacer una nueva construcción, la actual Santa María de Palacio, que visitara después Carlos I en 1520.

Este templo tiene tres naves, transepto y triple cabecera, la central de testero recto y las laterales ochavadas, comunicadas entre sí. La parte más antigua es la zona de los pies, que se corresponde con las obras románicas realizadas a finales del siglo XII o comienzos del XIII.

La cabecera y el transepto se construyeron a comienzos del siglo XVI. El resto de la iglesia, aunque conserva restos de finales del siglo XV, fue reformada en su mayor parte en el siglo XVIII. En el ángulo suroeste se levanta la torre campanario (1549-1552), formada por cuatro cuerpos. Bajo ella, al sur, la portada (1626- h. 1628), estructurada en un gran arco de medio punto que protege un retablo clasicista de dos cuerpos. En el primero se encuentra el ingreso y en el segundo una hornacina en arco de medio punto alberga la imagen de la Asunción de la Virgen, flanqueada por escudos imperiales.

En el pórtico de entrada, se conservan restos arquitectónicos de la obra románica en el muro sur, y una pila de agua bendita de 1747. Sobre la nave central se levanta una linterna de planta octogonal, conocida como “la Aguja”, que es uno de los elementos más significativos de la ciudad. Es una obra gótica construida bien entrado el siglo XIII. Tiene forma piramidal con buhardillas en las que se abren ventanas de arcos apuntados, decoración de “crochets” en las aristas y vanos geminados en los cuerpos altos. Esta estructura no es visible desde interior, ya que fue cegada en el siglo XVIII por problemas de estabilidad.

En el lado norte se encuentra el claustro de planta irregular, con intervenciones desde el siglo XV al XVII. Destacan unos grandes lienzos con escenas de la vida de Jesús, realizados por el pintor José Vejes a mediados del siglo XVIII.

Entre el claustro y la sacristía, está la Capilla de la Antigua, donde destaca un retablo barroco con la imagen de la Virgen titular, realizada a finales del siglo XII o comienzos del XIII, con las cabezas rehechas en época posterior; y el sepulcro de Juan de Vergara yacente, obra de comienzos del siglo XVI.

En el interior, el ábside central acoge el retablo mayor, obra romanista de mediados del siglo XVI, realizado por el escultor Arnau de Bruselas, discípulo del aragonés Damián Forment, con quien trabajó en la Seo de Zaragoza. En él se narra la vida de Jesús, destacando en la calle central la Última Cena, el Árbol de Jesé o Genealogía de Cristo y la Asunción.

Los ábsides laterales y las cuatro capillas del transepto tienen sus muros decorados con frescos. Los pilares que separan estas capillas se decoran con las esculturas de San Fernando (a la izquierda) y San Hermenegildo (a la derecha). Tanto las pinturas como las imágenes son obras barrocas del siglo XVIII. En el primer tramo de la nave del Evangelio (izquierda), está la capilla de San Agustín con dos arcosolios lobulados ciegos, de la primera mitad del siglo XVI, construidos posiblemente para sepulcros. En el muro este hay un Cristo crucificado de tamaño natural, manierista de mediados del siglo XVI.

La siguiente capilla, dedicada a San Marcos, conserva dos tumbas en arcosolio apuntado con cabezas de león en las tapas de los frentes y escudos de armas de la familia Falces, construidas a finales del XV o principios del XVI. Destacan en ella la imagen de Nuestra Señora del Ebro, gótica del siglo XIV, y un crucifijo hispano-flamenco de finales del XV o comienzos del XVI.

A los pies de la nave central, se encuentra el coro bajo, amueblado con sillería clasicista de la primera mitad del siglo XVII y órgano barroco realizado en 1797 y reconstruido en 1956.

 

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Se encuentra situada en la calle Marqués de San Nicolás, más conocida como calle Mayor, y es la única que conserva claustro. Sus orígenes se remontan a una iglesia anterior, Santa María la Vieja, fundada por la Orden del Santo Sepulcro, cuyos restos aparecieron en el patio del claustro. Al parecer, gracias a una donación que hizo Alfonso VII “El Emperador”, se decidió hacer una nueva construcción, la actual Santa María de Palacio, que visitara después Carlos I en 1520.

Este templo tiene tres naves, transepto y triple cabecera, la central de testero recto y las laterales ochavadas, comunicadas entre sí. La parte más antigua es la zona de los pies, que se corresponde con las obras románicas realizadas a finales del siglo XII o comienzos del XIII.

La cabecera y el transepto se construyeron a comienzos del siglo XVI. El resto de la iglesia, aunque conserva restos de finales del siglo XV, fue reformada en su mayor parte en el siglo XVIII. En el ángulo suroeste se levanta la torre campanario (1549-1552), formada por cuatro cuerpos. Bajo ella, al sur, la portada (1626- h. 1628), estructurada en un gran arco de medio punto que protege un retablo clasicista de dos cuerpos. En el primero se encuentra el ingreso y en el segundo una hornacina en arco de medio punto alberga la imagen de la Asunción de la Virgen, flanqueada por escudos imperiales.

En el pórtico de entrada, se conservan restos arquitectónicos de la obra románica en el muro sur, y una pila de agua bendita de 1747. Sobre la nave central se levanta una linterna de planta octogonal, conocida como “la Aguja”, que es uno de los elementos más significativos de la ciudad. Es una obra gótica construida bien entrado el siglo XIII. Tiene forma piramidal con buhardillas en las que se abren ventanas de arcos apuntados, decoración de “crochets” en las aristas y vanos geminados en los cuerpos altos. Esta estructura no es visible desde interior, ya que fue cegada en el siglo XVIII por problemas de estabilidad.

En el lado norte se encuentra el claustro de planta irregular, con intervenciones desde el siglo XV al XVII. Destacan unos grandes lienzos con escenas de la vida de Jesús, realizados por el pintor José Vejes a mediados del siglo XVIII.

Entre el claustro y la sacristía, está la Capilla de la Antigua, donde destaca un retablo barroco con la imagen de la Virgen titular, realizada a finales del siglo XII o comienzos del XIII, con las cabezas rehechas en época posterior; y el sepulcro de Juan de Vergara yacente, obra de comienzos del siglo XVI.

En el interior, el ábside central acoge el retablo mayor, obra romanista de mediados del siglo XVI, realizado por el escultor Arnau de Bruselas, discípulo del aragonés Damián Forment, con quien trabajó en la Seo de Zaragoza. En él se narra la vida de Jesús, destacando en la calle central la Última Cena, el Árbol de Jesé o Genealogía de Cristo y la Asunción.

Los ábsides laterales y las cuatro capillas del transepto tienen sus muros decorados con frescos. Los pilares que separan estas capillas se decoran con las esculturas de San Fernando (a la izquierda) y San Hermenegildo (a la derecha). Tanto las pinturas como las imágenes son obras barrocas del siglo XVIII. En el primer tramo de la nave del Evangelio (izquierda), está la capilla de San Agustín con dos arcosolios lobulados ciegos, de la primera mitad del siglo XVI, construidos posiblemente para sepulcros. En el muro este hay un Cristo crucificado de tamaño natural, manierista de mediados del siglo XVI.

La siguiente capilla, dedicada a San Marcos, conserva dos tumbas en arcosolio apuntado con cabezas de león en las tapas de los frentes y escudos de armas de la familia Falces, construidas a finales del XV o principios del XVI. Destacan en ella la imagen de Nuestra Señora del Ebro, gótica del siglo XIV, y un crucifijo hispano-flamenco de finales del XV o comienzos del XVI.

A los pies de la nave central, se encuentra el coro bajo, amueblado con sillería clasicista de la primera mitad del siglo XVII y órgano barroco realizado en 1797 y reconstruido en 1956.

 

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Logroño

Es un edifico barroco, construido en el siglo XVIII, que fue propiedad de doña Jacinta Martínez de Sicilia, duquesa de la Victoria y esposa del general Espartero. Durante los años en los que el general residió aquí, esta casa fue lugar de encuentros y tertulias políticas y sociales de alto nivel nacional. En ellos llegaron a participar en varias ocasiones los reyes Amadeo de Saboya y Alfonso XII.

El museo cuenta con una superficie total de 3.042 m², de los que 1.138 m² pertenecen al Palacio del Espartero y 1.903 m² al edificio nuevo.

En la planta baja del museo se sitúa una tienda, una biblioteca y una sala de exposiciones temporales, que se suma a la situada en el sótano. En la primera planta, la visita comienza con un audiovisual de la historia de La Rioja, que da paso a varios espacios en los que el visitante realiza un recorrido por la Prehistoria, la época Prerromana y el mundo Romano. En estas áreas se representan diversos ámbitos como la economía, los medios de vida, las creencias, el culto y el hábitat doméstico de esta época.

La segunda planta alberga el material expositivo correspondiente a las colecciones arqueológicas y de Bellas Artes de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco. Entre las piezas destacan las tablas de San Millán, el retablo de Torremuña y elementos del monasterio de la Estrella de San Asensio.

La tercera planta se divide en dos espacios, uno que alberga las colecciones de pintura del siglo XIX y de la primera mitad del XX, con varios depósitos procedentes del Museo del Prado; y otro espacio especialmente dedicado a la etnografía desde las perspectivas de la agricultura, la ganadería, los oficios artesanales y el ámbito doméstico.

Cada nivel ilustra sus contenidos con paneles, audiovisuales y pantallas táctiles, así como con una estación tiflológica destinada a hacer accesibles los contenidos museísticos a personas invidentes.
 

Logroño

Es un edifico barroco, construido en el siglo XVIII, que fue propiedad de doña Jacinta Martínez de Sicilia, duquesa de la Victoria y esposa del general Espartero. Durante los años en los que el general residió aquí, esta casa fue lugar de encuentros y tertulias políticas y sociales de alto nivel nacional. En ellos llegaron a participar en varias ocasiones los reyes Amadeo de Saboya y Alfonso XII.

El museo cuenta con una superficie total de 3.042 m², de los que 1.138 m² pertenecen al Palacio del Espartero y 1.903 m² al edificio nuevo.

En la planta baja del museo se sitúa una tienda, una biblioteca y una sala de exposiciones temporales, que se suma a la situada en el sótano. En la primera planta, la visita comienza con un audiovisual de la historia de La Rioja, que da paso a varios espacios en los que el visitante realiza un recorrido por la Prehistoria, la época Prerromana y el mundo Romano. En estas áreas se representan diversos ámbitos como la economía, los medios de vida, las creencias, el culto y el hábitat doméstico de esta época.

La segunda planta alberga el material expositivo correspondiente a las colecciones arqueológicas y de Bellas Artes de la Edad Media, el Renacimiento y el Barroco. Entre las piezas destacan las tablas de San Millán, el retablo de Torremuña y elementos del monasterio de la Estrella de San Asensio.

La tercera planta se divide en dos espacios, uno que alberga las colecciones de pintura del siglo XIX y de la primera mitad del XX, con varios depósitos procedentes del Museo del Prado; y otro espacio especialmente dedicado a la etnografía desde las perspectivas de la agricultura, la ganadería, los oficios artesanales y el ámbito doméstico.

Cada nivel ilustra sus contenidos con paneles, audiovisuales y pantallas táctiles, así como con una estación tiflológica destinada a hacer accesibles los contenidos museísticos a personas invidentes.