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Agoncillo

Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional (año 1983), este castillo fue construido en piedra de sillería en diversas épocas (siglos XIII, XIV), con planta rectangular y torres en los cuatro ángulos, unidas por cortinas; sobre la puerta principal de la entrada, el escudo de la Cruz de Calatrava.

Aunque la primera documentación escrita es posterior, los arqueólogos barajan la hipótesis de que el origen del castillo se remonte a época romana. Época en la que sería una atalaya romana para vigilar la vega del Ebro y que posteriormente se reaprovecharía en la época de disturbios medievales.

Así, el rey navarro Carlos II ocupó el castillo, vendiéndolo en 1368 y pasando en 1392 a la familia Medrano, creándose en 1407 el mayorazgo de los Medrano. Posteriormente y hasta el XVI estará en manos de la familia Porras. En el XVII será de los Siruela, pasando a finales de este siglo a la familia Frías Salazar que lo mantendrá hasta principios del XIX. Durante las guerras carlistas el castillo fue utilizado como cuartel. A finales del XIX se vendió y se utilizó como viviendas de varias familias hasta 1950, y posteriormente como almacén y cuadras.

La recuperación total del castillo de Aguas Mansas, para sede de los servicios municipales del Ayuntamiento de Agoncillo, ha conllevado un largo proceso, cuyo inicio efectivo se remonta al año 1989, cuando la Consejería de Cultura del Gobierno de La Rioja, de acuerdo con aquel Ayuntamiento, decide intervenir para salvarlo de la ruina.

Un plan especial fechado en 1979 ya valoraba el castillo y proponía la liberación de las viviendas adosadas que ocultaban su visión. Tras ser declarado monumento de interés Histórico-Artístico Nacional en 1983 se procedió a la adquisición de la propiedad por parte del Ayuntamiento que, paralelamente, inició un proceso de adquisición de las edificaciones que lo envolvían, para su demolición. La Consejería de Cultura a su vez encargó la primera fase del proyecto, consistente en la restauración de la fortaleza, a Jesús Marino Pascual Vicente.

La importancia de su recuperación se entiende por ser quizá la pieza de arquitectura civil medieval más importante de La Rioja. La imagen del interior es una convivencia entre la historia y la modernidad. En la actualidad se encuentra restaurado, y habilitado como Casa Consistorial.

Se accede desde el interior del casco urbano, en el centro de la plaza, frente a la iglesia parroquial de Nuestra Señora La Blanca.

Texto: Asociación de Amigos de los Castillos de La Rioja y Ayuntamiento de Agoncillo

Época: siglos XIV y XVI
Propiedad: municipal
Visitable: información en +34 941 431 007 / +34 638 989 240

Agoncillo

Declarado Monumento Histórico Artístico Nacional (año 1983), este castillo fue construido en piedra de sillería en diversas épocas (siglos XIII, XIV), con planta rectangular y torres en los cuatro ángulos, unidas por cortinas; sobre la puerta principal de la entrada, el escudo de la Cruz de Calatrava.

Aunque la primera documentación escrita es posterior, los arqueólogos barajan la hipótesis de que el origen del castillo se remonte a época romana. Época en la que sería una atalaya romana para vigilar la vega del Ebro y que posteriormente se reaprovecharía en la época de disturbios medievales.

Así, el rey navarro Carlos II ocupó el castillo, vendiéndolo en 1368 y pasando en 1392 a la familia Medrano, creándose en 1407 el mayorazgo de los Medrano. Posteriormente y hasta el XVI estará en manos de la familia Porras. En el XVII será de los Siruela, pasando a finales de este siglo a la familia Frías Salazar que lo mantendrá hasta principios del XIX. Durante las guerras carlistas el castillo fue utilizado como cuartel. A finales del XIX se vendió y se utilizó como viviendas de varias familias hasta 1950, y posteriormente como almacén y cuadras.

La recuperación total del castillo de Aguas Mansas, para sede de los servicios municipales del Ayuntamiento de Agoncillo, ha conllevado un largo proceso, cuyo inicio efectivo se remonta al año 1989, cuando la Consejería de Cultura del Gobierno de La Rioja, de acuerdo con aquel Ayuntamiento, decide intervenir para salvarlo de la ruina.

Un plan especial fechado en 1979 ya valoraba el castillo y proponía la liberación de las viviendas adosadas que ocultaban su visión. Tras ser declarado monumento de interés Histórico-Artístico Nacional en 1983 se procedió a la adquisición de la propiedad por parte del Ayuntamiento que, paralelamente, inició un proceso de adquisición de las edificaciones que lo envolvían, para su demolición. La Consejería de Cultura a su vez encargó la primera fase del proyecto, consistente en la restauración de la fortaleza, a Jesús Marino Pascual Vicente.

La importancia de su recuperación se entiende por ser quizá la pieza de arquitectura civil medieval más importante de La Rioja. La imagen del interior es una convivencia entre la historia y la modernidad. En la actualidad se encuentra restaurado, y habilitado como Casa Consistorial.

Se accede desde el interior del casco urbano, en el centro de la plaza, frente a la iglesia parroquial de Nuestra Señora La Blanca.

Texto: Asociación de Amigos de los Castillos de La Rioja y Ayuntamiento de Agoncillo

Época: siglos XIV y XVI
Propiedad: municipal
Visitable: información en +34 941 431 007 / +34 638 989 240

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Agoncillo

El Museo Würth está concebido como escenario del arte contemporáneo internacional de vanguardia de los siglos XX y XXI. En estas instalaciones se expondrán las obras pertenecientes al fondo artístico propio de Würth España así como los de la colección Würth procedente de Alemania, considerada una de las principales en Europa y formada gracias a la iniciativa del Profesor Dr. h.c. Reinhold Würth desde los años 60.

Entra aquí para conocer las exposiciones actuales. 

Agoncillo

El Museo Würth está concebido como escenario del arte contemporáneo internacional de vanguardia de los siglos XX y XXI. En estas instalaciones se expondrán las obras pertenecientes al fondo artístico propio de Würth España así como los de la colección Würth procedente de Alemania, considerada una de las principales en Europa y formada gracias a la iniciativa del Profesor Dr. h.c. Reinhold Würth desde los años 60.

Entra aquí para conocer las exposiciones actuales. 

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Aguilar del Río Alhama

Restos de los cimientos del castillo defensivo en lo alto de un cerro sobre el pueblo.

Está situado en lo alto de un cerro y, aunque en la actualidad se encuentra en estado de ruina total, la pervivencia de las huellas de los cimientos de planta trapezoidal permiten reconstruir el perímetro, que se adaptaba a la topografía del terreno.

Hay pocos datos, aunque está certificado que el castillo existía ya en el 1186, dado que, entonces, junto con los castillos de Cervera del Río Alhama y Ágreda, pasó a Diego Jiménez (señor de los Cameros) como garantía del pacto suscrito entre Alfonso VII de Castilla y Alfonso II de Aragón.

Texto: Asociación de Amigos de los Castillos de La Rioja


Época: siglo XII
Propiedad: municipal
Visitable: libre acceso

Aguilar del Río Alhama

Restos de los cimientos del castillo defensivo en lo alto de un cerro sobre el pueblo.

Está situado en lo alto de un cerro y, aunque en la actualidad se encuentra en estado de ruina total, la pervivencia de las huellas de los cimientos de planta trapezoidal permiten reconstruir el perímetro, que se adaptaba a la topografía del terreno.

Hay pocos datos, aunque está certificado que el castillo existía ya en el 1186, dado que, entonces, junto con los castillos de Cervera del Río Alhama y Ágreda, pasó a Diego Jiménez (señor de los Cameros) como garantía del pacto suscrito entre Alfonso VII de Castilla y Alfonso II de Aragón.

Texto: Asociación de Amigos de los Castillos de La Rioja


Época: siglo XII
Propiedad: municipal
Visitable: libre acceso

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Aguilar del Río Alhama

Es uno de los asentamientos de población más antiguos de La Rioja, situado en la margen derecha del río Alhama, cerca de Inestrillas y Aguilar del Río Alhama, entre dos pequeños cerros. Los restos más antiguos corresponden a un enterramiento, de finales del segundo milenio antes de Cristo. En la cueva de los Lagos se encontraron restos humanos y fragmentos de cerámica del final de la Edad de Bronce.

Los pelendones de asentaron en Contrebia Leukade en la Edad de Hierro. Construyeron una fortificación aprovechando un escarpe rocoso sobre el río. Urbanizaron el suelo y edificaron casas excavadas en la roca, de planta rectangular.

Hacia la segunda mitad del siglo IV antes de Cristo llegaron otras tribus celtíberas que ampliaron el poblado y reforzaron los sistemas defensivos, con un profundo foso excavado en la roca y una muralla que rodearon la ciudad. Realizaron obras de acondicionamiento para el aprovechamiento de agua potable. Después llegaron los romanos, que conquistaron la ciudad en el año 142 a. De Cristo, lo que supuso la romanización de las tierras del Alhama.

En la actualidad el yacimiento arqueológico es uno de los más espectaculares de la Península y el más significativo a la hora de conocer el grado de desarrollo técnico y la capacidad de organización de los celtíberos.
 

EL SISTEMA DEFENSIVO
La excavación del foso que alcanza una longitud próxima a los 700 m. y cuya anchura y profundidad giran en torno a los 8, supuso la extracción de más de 40.000 metros cúbicos de piedra que se utilizaron en la construcción de la muralla. De ésta, aunque sólo quedan algunos tramos, puede seguirse la totalidad del trazado tras las últimas excavaciones. En los lienzos que quedan en pie son visibles varias reparaciones cuya cronología deberá precisarse en futuros trabajos.

A la etapa primitiva pertenecen los tramos conservados en el extremo oriental, en el punto más elevado del conjunto arqueológico. La muralla que cierra el lado norte, el más bajo de la ciudad e inmediato al río, difiere del resto de la muralla tanto a nivel tipológico como técnico. Presenta seis torreones semicirculares, dos de ellos flanqueando una puerta, y en su fábrica predominan los sillares de arenisca bien tallados y dispuestos. Su construcción, retranqueada varios metros respecto a la muralla celtibérica, data de finales del siglo I o del II d.C.

URBANISMO
La ordenación del interior de la ciudad se ajusta al irregular relieve del lugar. Las casas se disponen alineadas respecto a calles bien marcadas, siguiendo las curvas de nivel. Su planta tiende a rectangular y a menudo aparece compartimentada en varias dependencias dispuestas longitudinalmente.

Las más completas constan de tres habitaciones: un vestíbulo que se utilizaba para fines auxiliares como guardar la leña y los aperos, emplazar el telar o almacenar productos de consumo inmediato, una habitación principal en la que se situaba el hogar ligeramente elevado sobre el suelo y un almacén de proporciones variables, que en muchas casas adquiere un gran desarrollo en profundidad formando grandes habitaciones subterráneas con el techo excavado a doble vertiente. Indistintamente en el vestíbulo o en la habitación principal, pero casi siempre en su zona de contacto, hay uno o dos depósitos excavados en la roca y revocados de yeso que se cubrían con una tapa de madera.

La conservación de parte importante del alzado de los muros excavados en la roca, así como de las mortajas en que encajaban las vigas, permite conocer la existencia de varias plantas en algunas casas, contrarrestando su reducida superficie con un gran desarrollo en altura.

Normalmente los suelos de las casas están formados por tierra apisonada que se reparaba y regularizaba periódicamente con nuevos manteados. Pero en un momento avanzado, coincidiendo con el dominio romano, se utilizaron pavimentos especiales de mosaicos decorados a base de motivos geométricos y de animales y plantas esquemáticos.

OBRAS PARA EL ABASTECIMINETO DE AGUA
Para asegurar el abastecimiento de agua de forma permanente y suficiente sin depender del exterior, los habitantes de Contrebia realizaron dos obras sin parangón en el ámbito celtibérico. Se trata de dos accesos que comunican el interior de la ciudad con el freático del Alhama. El que se encuentra más al sur comunicaba con la llamada cueva de los Lagos y se conserva la entrada y los primeros metros de recorrido. El segundo se trata de un pozo abierto en la roca, al que se accede desde el interior de la ciudad a través de una escalinata también tallada en al roca y abovedada en parte.

En su construcción pueden determinarse dos fases. En la primera, se trataba de un aljibe que se abastecía a través de un canalillo que tomaba el agua del Alhama. Esta dependencia del exterior facilitaba que, en momentos de sitio, el canal pudiera ser interceptado e interrumpido el abastecimiento, circunstancia que debió producirse y que provocó una remodelación que consistió en profundizar todo el conjunto, escaleras de acceso y aljibe, hasta llegar al nivel freático del río lo que permitía mantener constante el abastecimiento sin depender del exterior.

Si desea más información sobre Contrebia Leukade puede visitar su Centro de Interpretación en Aguilar del Río Alhama o www.contrebialeucade.com

 

Aguilar del Río Alhama

Es uno de los asentamientos de población más antiguos de La Rioja, situado en la margen derecha del río Alhama, cerca de Inestrillas y Aguilar del Río Alhama, entre dos pequeños cerros. Los restos más antiguos corresponden a un enterramiento, de finales del segundo milenio antes de Cristo. En la cueva de los Lagos se encontraron restos humanos y fragmentos de cerámica del final de la Edad de Bronce.

Los pelendones de asentaron en Contrebia Leukade en la Edad de Hierro. Construyeron una fortificación aprovechando un escarpe rocoso sobre el río. Urbanizaron el suelo y edificaron casas excavadas en la roca, de planta rectangular.

Hacia la segunda mitad del siglo IV antes de Cristo llegaron otras tribus celtíberas que ampliaron el poblado y reforzaron los sistemas defensivos, con un profundo foso excavado en la roca y una muralla que rodearon la ciudad. Realizaron obras de acondicionamiento para el aprovechamiento de agua potable. Después llegaron los romanos, que conquistaron la ciudad en el año 142 a. De Cristo, lo que supuso la romanización de las tierras del Alhama.

En la actualidad el yacimiento arqueológico es uno de los más espectaculares de la Península y el más significativo a la hora de conocer el grado de desarrollo técnico y la capacidad de organización de los celtíberos.
 

EL SISTEMA DEFENSIVO
La excavación del foso que alcanza una longitud próxima a los 700 m. y cuya anchura y profundidad giran en torno a los 8, supuso la extracción de más de 40.000 metros cúbicos de piedra que se utilizaron en la construcción de la muralla. De ésta, aunque sólo quedan algunos tramos, puede seguirse la totalidad del trazado tras las últimas excavaciones. En los lienzos que quedan en pie son visibles varias reparaciones cuya cronología deberá precisarse en futuros trabajos.

A la etapa primitiva pertenecen los tramos conservados en el extremo oriental, en el punto más elevado del conjunto arqueológico. La muralla que cierra el lado norte, el más bajo de la ciudad e inmediato al río, difiere del resto de la muralla tanto a nivel tipológico como técnico. Presenta seis torreones semicirculares, dos de ellos flanqueando una puerta, y en su fábrica predominan los sillares de arenisca bien tallados y dispuestos. Su construcción, retranqueada varios metros respecto a la muralla celtibérica, data de finales del siglo I o del II d.C.

URBANISMO
La ordenación del interior de la ciudad se ajusta al irregular relieve del lugar. Las casas se disponen alineadas respecto a calles bien marcadas, siguiendo las curvas de nivel. Su planta tiende a rectangular y a menudo aparece compartimentada en varias dependencias dispuestas longitudinalmente.

Las más completas constan de tres habitaciones: un vestíbulo que se utilizaba para fines auxiliares como guardar la leña y los aperos, emplazar el telar o almacenar productos de consumo inmediato, una habitación principal en la que se situaba el hogar ligeramente elevado sobre el suelo y un almacén de proporciones variables, que en muchas casas adquiere un gran desarrollo en profundidad formando grandes habitaciones subterráneas con el techo excavado a doble vertiente. Indistintamente en el vestíbulo o en la habitación principal, pero casi siempre en su zona de contacto, hay uno o dos depósitos excavados en la roca y revocados de yeso que se cubrían con una tapa de madera.

La conservación de parte importante del alzado de los muros excavados en la roca, así como de las mortajas en que encajaban las vigas, permite conocer la existencia de varias plantas en algunas casas, contrarrestando su reducida superficie con un gran desarrollo en altura.

Normalmente los suelos de las casas están formados por tierra apisonada que se reparaba y regularizaba periódicamente con nuevos manteados. Pero en un momento avanzado, coincidiendo con el dominio romano, se utilizaron pavimentos especiales de mosaicos decorados a base de motivos geométricos y de animales y plantas esquemáticos.

OBRAS PARA EL ABASTECIMINETO DE AGUA
Para asegurar el abastecimiento de agua de forma permanente y suficiente sin depender del exterior, los habitantes de Contrebia realizaron dos obras sin parangón en el ámbito celtibérico. Se trata de dos accesos que comunican el interior de la ciudad con el freático del Alhama. El que se encuentra más al sur comunicaba con la llamada cueva de los Lagos y se conserva la entrada y los primeros metros de recorrido. El segundo se trata de un pozo abierto en la roca, al que se accede desde el interior de la ciudad a través de una escalinata también tallada en al roca y abovedada en parte.

En su construcción pueden determinarse dos fases. En la primera, se trataba de un aljibe que se abastecía a través de un canalillo que tomaba el agua del Alhama. Esta dependencia del exterior facilitaba que, en momentos de sitio, el canal pudiera ser interceptado e interrumpido el abastecimiento, circunstancia que debió producirse y que provocó una remodelación que consistió en profundizar todo el conjunto, escaleras de acceso y aljibe, hasta llegar al nivel freático del río lo que permitía mantener constante el abastecimiento sin depender del exterior.

Si desea más información sobre Contrebia Leukade puede visitar su Centro de Interpretación en Aguilar del Río Alhama o www.contrebialeucade.com

 

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Aguilar del Río Alhama

El centro de interpretación de Contrebia Leucade es un espacio expositivo que, a través del recorrido por sus distintas salas, evoca al visitante de manera atractiva y sugerente una ciudad reinventada en un mundo celtíbero cargado de simbolismo, en el que se refleja su vida cotidiana, sus costumbres, su función militar y estratégica, y los sueños y sensaciones de los que la construyeron y la habitaron.

Dividido en cinco estancias, ofrece una visión de la ciudad celtíbera: su emplazamiento físico, su devenir histórico, su arquitectura militar, sus casas, la naturaleza animista, sus gentes, sus historias... De esta manera, el visitante quedará atrapado en el ambiente de una época histórica que convirtió a esta zona de La Rioja y a sus gentes en uno de los lugares más atractivos e imaginarios del mundo celtíbero.

 

Aguilar del Río Alhama

El centro de interpretación de Contrebia Leucade es un espacio expositivo que, a través del recorrido por sus distintas salas, evoca al visitante de manera atractiva y sugerente una ciudad reinventada en un mundo celtíbero cargado de simbolismo, en el que se refleja su vida cotidiana, sus costumbres, su función militar y estratégica, y los sueños y sensaciones de los que la construyeron y la habitaron.

Dividido en cinco estancias, ofrece una visión de la ciudad celtíbera: su emplazamiento físico, su devenir histórico, su arquitectura militar, sus casas, la naturaleza animista, sus gentes, sus historias... De esta manera, el visitante quedará atrapado en el ambiente de una época histórica que convirtió a esta zona de La Rioja y a sus gentes en uno de los lugares más atractivos e imaginarios del mundo celtíbero.

 

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Aguilar del Río Alhama

Sistema defensivo de la época altomedieval, adosado al escarpe rocoso sobre el río Alhama, al este de la actual población de Inestrillas. Torre-fuerte rematada con almenas.

El resto más reconocible, visible y mejor conservado, es la torre de planta rectangular y con tres niveles de planta: la baja, cuyo suelo es la propia roca y está cubierta de una bóveda de cañón reforzada con arcos fajones; la intermedia, también cubierta con bóveda rebajada y con los arcos de refuerzo y la superior, cuya cobertura es la propia roca.

Texto: Asociación de Amigos de los Castillos de La Rioja

Época: siglos XII y XIII
Propiedad: municipal
Visitable: libre acceso

Aguilar del Río Alhama

Sistema defensivo de la época altomedieval, adosado al escarpe rocoso sobre el río Alhama, al este de la actual población de Inestrillas. Torre-fuerte rematada con almenas.

El resto más reconocible, visible y mejor conservado, es la torre de planta rectangular y con tres niveles de planta: la baja, cuyo suelo es la propia roca y está cubierta de una bóveda de cañón reforzada con arcos fajones; la intermedia, también cubierta con bóveda rebajada y con los arcos de refuerzo y la superior, cuya cobertura es la propia roca.

Texto: Asociación de Amigos de los Castillos de La Rioja

Época: siglos XII y XIII
Propiedad: municipal
Visitable: libre acceso

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Alfaro

En la plaza España, sobre unas ininterrumpidas escalinatas en forma de concha, se alza la fachada enladrillo, obra maestra del barroco aragonés de finales del siglo XVII. Está jalonada de dos torres que se alzan a 50 m. Entre ambas, un cuerpo central. La parte baja está dividida por dos grandes pilastras.

Entre ellas, tres grandes arcadas cobijan las monumentales portadas, correspondientes a la nave mayor y a las dos laterales. La parte central consiste en una galería con nueve arcos de medio punto. Remata el conjunto el imafronte de la nave principal.

Las torres están constituidas por cuatro cuerpos, elevados en degradación, los tres primeros cuadrados, el tercero de planta octogonal. En cada cuerpo tres pilastras y ocho, respectivamente, dan lugar a huecos rematados por arcos de medio punto. Las torres están rematadas por chapiteles.

En el interior, de planta rectangular, se alzan tres naves de igual altura, separadas por una serie de pilares de ladrillo. De estos pilares y de los muros surgen los arcos tajones de medio punto que sostienen las bóvedas. Alojadas entre los contrafuertes una larga serie de capillas dedicadas a Nuestra Señora del Rosario (cabecera del edificio), San José de los Desposorios de Nuestra Señora, San Joaquín y Santa Ana, del Santo Entierro, San Esteban, San Juan Bautista, Niño Jesús, Amor Hermoso, de las Animas, de San Roque (guarda una bella escultura barroca de San Roque) y de los Araciel (destaca en el retablo un precioso busto de una Dolorosa, talla de una ejecución delicada y extrema expresividad).

Mención especial:

Coro: con acceso a través de una bella y monumental verja barroca de hierro forjado, obra de Sebastián de Medina. Está construido en madera de nogal y es de una gran riqueza. Dos series de santos y santas se alinean siguiendo el orden de la letanía en dos sillerías; la superior consta de 18 asientos más la silla del abad; la inferior, 13 más la del semanero. Es una magnífica obra del escultor Rubalcaba.

Retablo mayor de San Miguel Arcángel. Retablo-tabernáculo con forma de una gran custodia procesional barroca. El conjunto está coronado por una bella escultura del titular, obra de Gregorio Fernández.

Sacristía. Se conserva piezas de indudable valor. A destacar un crucifijo de marfil, de estilo barroco del siglo XVII, con peana de ébano y remates de plata.

Alfaro

En la plaza España, sobre unas ininterrumpidas escalinatas en forma de concha, se alza la fachada enladrillo, obra maestra del barroco aragonés de finales del siglo XVII. Está jalonada de dos torres que se alzan a 50 m. Entre ambas, un cuerpo central. La parte baja está dividida por dos grandes pilastras.

Entre ellas, tres grandes arcadas cobijan las monumentales portadas, correspondientes a la nave mayor y a las dos laterales. La parte central consiste en una galería con nueve arcos de medio punto. Remata el conjunto el imafronte de la nave principal.

Las torres están constituidas por cuatro cuerpos, elevados en degradación, los tres primeros cuadrados, el tercero de planta octogonal. En cada cuerpo tres pilastras y ocho, respectivamente, dan lugar a huecos rematados por arcos de medio punto. Las torres están rematadas por chapiteles.

En el interior, de planta rectangular, se alzan tres naves de igual altura, separadas por una serie de pilares de ladrillo. De estos pilares y de los muros surgen los arcos tajones de medio punto que sostienen las bóvedas. Alojadas entre los contrafuertes una larga serie de capillas dedicadas a Nuestra Señora del Rosario (cabecera del edificio), San José de los Desposorios de Nuestra Señora, San Joaquín y Santa Ana, del Santo Entierro, San Esteban, San Juan Bautista, Niño Jesús, Amor Hermoso, de las Animas, de San Roque (guarda una bella escultura barroca de San Roque) y de los Araciel (destaca en el retablo un precioso busto de una Dolorosa, talla de una ejecución delicada y extrema expresividad).

Mención especial:

Coro: con acceso a través de una bella y monumental verja barroca de hierro forjado, obra de Sebastián de Medina. Está construido en madera de nogal y es de una gran riqueza. Dos series de santos y santas se alinean siguiendo el orden de la letanía en dos sillerías; la superior consta de 18 asientos más la silla del abad; la inferior, 13 más la del semanero. Es una magnífica obra del escultor Rubalcaba.

Retablo mayor de San Miguel Arcángel. Retablo-tabernáculo con forma de una gran custodia procesional barroca. El conjunto está coronado por una bella escultura del titular, obra de Gregorio Fernández.

Sacristía. Se conserva piezas de indudable valor. A destacar un crucifijo de marfil, de estilo barroco del siglo XVII, con peana de ébano y remates de plata.

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Alfaro

Construido en ladrillo en el siglo XVII. La fachada es de estilo clasicista. Grandes pilastras la dividen en tres paños. Se eleva en tres plantas. La Iglesia es de una sola nave, con cabecera rectangular y crucero dividido en tres tramos. 

Arcos de medio punto sobre pilastras soportan las bóvedas, excepto el crucero, donde se levanta la cúpula. 

El Retablo Mayor es rococó. Consta de banco, cuerpo de tres calles y ático. Lleva imágenes de San Joaquín, Santa Ana, San Miguel, San Luis Obispo de Tolosa y San Francisco de Asís.

Alfaro

Construido en ladrillo en el siglo XVII. La fachada es de estilo clasicista. Grandes pilastras la dividen en tres paños. Se eleva en tres plantas. La Iglesia es de una sola nave, con cabecera rectangular y crucero dividido en tres tramos. 

Arcos de medio punto sobre pilastras soportan las bóvedas, excepto el crucero, donde se levanta la cúpula. 

El Retablo Mayor es rococó. Consta de banco, cuerpo de tres calles y ático. Lleva imágenes de San Joaquín, Santa Ana, San Miguel, San Luis Obispo de Tolosa y San Francisco de Asís.

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Alfaro

Se encuentra ubicada en la calle del mismo nombre. Está construida en ladrillo y es de estilo clasicista y barroco del siglo XVII. La portada es de piedra y está constituida por un arco de medio punto, entre pilastras. Encima, en una hornacina, aparece la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, de alabastro, obra de Francisco de Villanoba (1753). La torre es de cuatro cuerpos. Los dos primeros cuadrados, el resto octogonales.

El interior consta de una nave (dividida en tres tramos), crucero, cabecera rectangular y capillas entre los contrafuertes de los dos últimos tramos de la nave. Las capillas están dedicadas a: Los Pueyo, Nuestra Señora de los Dolores, San José, Santiago, San Jorge, la Cruz y la Virgen del Burgo.

Merecen admirarse con un mayor detenimiento:

- Retablo Mayor. Dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles, obra de Juan Francisco Villanoba (1750-2). Está compuesto de zócalo, banco, cuerpo de tres calles y ático. En medio del banco se encuentra el tabernáculo. El cuerpo central se halla dividido por grandes columnas, decoradas con motivos vegetales. En la calle central imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y sobre ella, en una hermosa hornacina, Nuestra Señora de los Ángeles. A ambos lados imágenes de San Pedro y San Pablo, y sobre ellas de San Miguel y San Rafael. El ático está dividido en tres sectores por dos columnas. En el centro la imagen de San José con el Niño, y en los laterales de San Francisco de Paula y San Francisco Javier.

A los laterales del Retablo Mayor, otros dos dedicados a la Virgen del Carmen y a la Inmaculada Concepción de María.

- Capilla de la Virgen del Burgo. El retablo está configurado en función de la titular. Consta de banco y cuerpo de tres calles. La calle central ocupa la mayor parte del retablo. Tiene forma de un gran óvalo, profusamente decorado con flores y ángeles que hacen corte a la Señora. El autor parece ser Juan de Peralta. La Imagen de la Patrona es de estilo gótico del siglo XIV. Se le profesa gran devoción en Alfaro.

Alfaro

Se encuentra ubicada en la calle del mismo nombre. Está construida en ladrillo y es de estilo clasicista y barroco del siglo XVII. La portada es de piedra y está constituida por un arco de medio punto, entre pilastras. Encima, en una hornacina, aparece la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, de alabastro, obra de Francisco de Villanoba (1753). La torre es de cuatro cuerpos. Los dos primeros cuadrados, el resto octogonales.

El interior consta de una nave (dividida en tres tramos), crucero, cabecera rectangular y capillas entre los contrafuertes de los dos últimos tramos de la nave. Las capillas están dedicadas a: Los Pueyo, Nuestra Señora de los Dolores, San José, Santiago, San Jorge, la Cruz y la Virgen del Burgo.

Merecen admirarse con un mayor detenimiento:

- Retablo Mayor. Dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles, obra de Juan Francisco Villanoba (1750-2). Está compuesto de zócalo, banco, cuerpo de tres calles y ático. En medio del banco se encuentra el tabernáculo. El cuerpo central se halla dividido por grandes columnas, decoradas con motivos vegetales. En la calle central imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y sobre ella, en una hermosa hornacina, Nuestra Señora de los Ángeles. A ambos lados imágenes de San Pedro y San Pablo, y sobre ellas de San Miguel y San Rafael. El ático está dividido en tres sectores por dos columnas. En el centro la imagen de San José con el Niño, y en los laterales de San Francisco de Paula y San Francisco Javier.

A los laterales del Retablo Mayor, otros dos dedicados a la Virgen del Carmen y a la Inmaculada Concepción de María.

- Capilla de la Virgen del Burgo. El retablo está configurado en función de la titular. Consta de banco y cuerpo de tres calles. La calle central ocupa la mayor parte del retablo. Tiene forma de un gran óvalo, profusamente decorado con flores y ángeles que hacen corte a la Señora. El autor parece ser Juan de Peralta. La Imagen de la Patrona es de estilo gótico del siglo XIV. Se le profesa gran devoción en Alfaro.

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Alfaro

Ubicado en la plaza del mismo nombre. Construido en ladrillo, con alguna cadena de piedra, en la segunda mitad de siglo XVII. Cuatro pilastras dividen el paramento en cinco calles. Las laterales corresponden a las torres, las centrales al triple ingreso en medio punto.

En la calle central hay dos hornacinas con imágenes de San Francisco y la Inmaculada. Las torres constan de tres cuerdos, los dos primeros de planta cuadrada, el tercero octogonal.

El interior es de una sola nave, con capillas comunicadas mediante arcos entre los contrafuertes. La cabecera es rectangular y el crucero está dividido en cinco tramos, sobre los dos últimos el coro. El retablo Mayor está compuesto de zócalo, dos cuerpos con tres calles, y ático. En la calle central del primer cuerpo hay una hornacina con imagen de Ntra. Sra. En el segundo cuerpo relieve de la impresión de las llagas de San Francisco, a los laterales San Buenaventura y San Luis Obispo de Tolosa.

Alfaro

Ubicado en la plaza del mismo nombre. Construido en ladrillo, con alguna cadena de piedra, en la segunda mitad de siglo XVII. Cuatro pilastras dividen el paramento en cinco calles. Las laterales corresponden a las torres, las centrales al triple ingreso en medio punto.

En la calle central hay dos hornacinas con imágenes de San Francisco y la Inmaculada. Las torres constan de tres cuerdos, los dos primeros de planta cuadrada, el tercero octogonal.

El interior es de una sola nave, con capillas comunicadas mediante arcos entre los contrafuertes. La cabecera es rectangular y el crucero está dividido en cinco tramos, sobre los dos últimos el coro. El retablo Mayor está compuesto de zócalo, dos cuerpos con tres calles, y ático. En la calle central del primer cuerpo hay una hornacina con imagen de Ntra. Sra. En el segundo cuerpo relieve de la impresión de las llagas de San Francisco, a los laterales San Buenaventura y San Luis Obispo de Tolosa.

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Alfaro

El edificio civil más importante quizás sea la antigua abadía o palacio abacial. Construido en época del Abad del Río, en la segunda mitad del siglo XVIII, era un proyecto ya acariciado por su antecesor, el señor Rábago, que no pudo llevarlo a cabo debido a su corta estancia en nuestra ciudad.

El Abad vivía en casa alquilada y no disponía de bodegas propias y suficientes donde recoger los diezmos de vino. En esta época los abades se deciden a construir una morada digna de la primera autoridad eclesiástica. La construcción se realizó con arreglo a los planos de Ventura Rodríguez. 

En 1781 el Palacio Abacial está ya a punto de ser concluido. Por la ley de desamortización de 1855 pasó a ser propiedad del Estado.

Este palacio está ubicado en la calle Las Pozas y acoge la Casa de Cultura y Oficinas Generales Municipales.

Alfaro

El edificio civil más importante quizás sea la antigua abadía o palacio abacial. Construido en época del Abad del Río, en la segunda mitad del siglo XVIII, era un proyecto ya acariciado por su antecesor, el señor Rábago, que no pudo llevarlo a cabo debido a su corta estancia en nuestra ciudad.

El Abad vivía en casa alquilada y no disponía de bodegas propias y suficientes donde recoger los diezmos de vino. En esta época los abades se deciden a construir una morada digna de la primera autoridad eclesiástica. La construcción se realizó con arreglo a los planos de Ventura Rodríguez. 

En 1781 el Palacio Abacial está ya a punto de ser concluido. Por la ley de desamortización de 1855 pasó a ser propiedad del Estado.

Este palacio está ubicado en la calle Las Pozas y acoge la Casa de Cultura y Oficinas Generales Municipales.

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Alfaro

Allá por los años 1871, y sobre una antigua casona situada en el centro de la ciudad de Alfaro, que el mismo Rey Felipe V visitó en el año 1715 (de esta visita se conservan unas gruesas cadenas situadas frente a la entrada principal), D. Gregorio Sáenz de Heredia manda construir un palacio. Más de ocho años se tardó en construir, ya que las obras se vieron paralizadas varias veces, sobre todo por el asesinato de Prim, el alma del gobiernos provisional del momento, con el apoyo del rey Amadeo de Saboya que se vio obligado a abdicar en 1873.

El palacio se acaba hacia 1880 y su arquitecto fue D. Manuel Sáenz de Heredia, hermano de D. Gregorio. D. Gregorio con su mujer y sus hijos: Ramón y Casilda, entre otros, habitan el palacio hasta 1886, año en el que deciden trasladar su residencia a Madrid para atender mejor la educación de sus hijos. Volverán al palacio en los años siguientes solo como residencia de verano, o para pasar de vez en cuando, unos días de vacaciones.

Ambos hijos contraen matrimonio con dos personalidades del momento. Casilda contrajo matrimonio con D. Miguel Primo de Rivera, presidente de España durante el reinado de Alfonso XIII, padre de José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, fundador y líder de la Falange Española. Ramón con Dña. Carmen de Manzanos y Matheu, la Marquesa de Almaguer.

El palacio tiene una fachada dividida en dos partes: la parte de abajo con sillares de piedra y la de arriba de ladrillo caravista, como no podía ser de otra manera en una ciudad que cuenta entre sus riquezas, con una tierra arcillosa de la que los alfareños han extraído durante mucho tiempo la materia prima para los ladrillos y las tejas de sus construcciones.

La fachada cuenta con 23 ventanas y 12 grandes balcones alrededor de la puerta principal. En su interior se encuentra una majestuosa escalera de mármol, la galería principal con un gran salón de espejos y los sótanos que tras diversas trasformaciones, en estos momentos se utilizan como comedor escolar. El edificio se conserva en un magnífico estado, muy probablemente debido a que se volvió a habitar en 1931. Desde entonces y hasta nuestros días se han producido en él muchas mejoras.

En la actualidad es el colegio Amor Misericordioso.

Alfaro

Allá por los años 1871, y sobre una antigua casona situada en el centro de la ciudad de Alfaro, que el mismo Rey Felipe V visitó en el año 1715 (de esta visita se conservan unas gruesas cadenas situadas frente a la entrada principal), D. Gregorio Sáenz de Heredia manda construir un palacio. Más de ocho años se tardó en construir, ya que las obras se vieron paralizadas varias veces, sobre todo por el asesinato de Prim, el alma del gobiernos provisional del momento, con el apoyo del rey Amadeo de Saboya que se vio obligado a abdicar en 1873.

El palacio se acaba hacia 1880 y su arquitecto fue D. Manuel Sáenz de Heredia, hermano de D. Gregorio. D. Gregorio con su mujer y sus hijos: Ramón y Casilda, entre otros, habitan el palacio hasta 1886, año en el que deciden trasladar su residencia a Madrid para atender mejor la educación de sus hijos. Volverán al palacio en los años siguientes solo como residencia de verano, o para pasar de vez en cuando, unos días de vacaciones.

Ambos hijos contraen matrimonio con dos personalidades del momento. Casilda contrajo matrimonio con D. Miguel Primo de Rivera, presidente de España durante el reinado de Alfonso XIII, padre de José Antonio Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, fundador y líder de la Falange Española. Ramón con Dña. Carmen de Manzanos y Matheu, la Marquesa de Almaguer.

El palacio tiene una fachada dividida en dos partes: la parte de abajo con sillares de piedra y la de arriba de ladrillo caravista, como no podía ser de otra manera en una ciudad que cuenta entre sus riquezas, con una tierra arcillosa de la que los alfareños han extraído durante mucho tiempo la materia prima para los ladrillos y las tejas de sus construcciones.

La fachada cuenta con 23 ventanas y 12 grandes balcones alrededor de la puerta principal. En su interior se encuentra una majestuosa escalera de mármol, la galería principal con un gran salón de espejos y los sótanos que tras diversas trasformaciones, en estos momentos se utilizan como comedor escolar. El edificio se conserva en un magnífico estado, muy probablemente debido a que se volvió a habitar en 1931. Desde entonces y hasta nuestros días se han producido en él muchas mejoras.

En la actualidad es el colegio Amor Misericordioso.

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