formularioHidden
formularioRDF
Login

 

Iniciar sesión

Panel Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Todo > otras rutas para todos

visualización

facetas

24 resultados

Seguimos el curso del Alto Leza. De acuerdo al testamento geológico, pisamos el suelo más antiguo de toda La Rioja. Hace 120 millones de años, por aquí caminaron saurios gigantes que dejaron impresas sus huellas para siempre. En este entorno, hace unos cuantos milenios, germinaron asentamientos humanos. Todas las cimas tienen historias que son Reserva de la Biosfera. Y por las calles que habitan la Sierra, abundan los ilustres. Políticos, empresarios, religiosos, indianos. El Camero viejo no olvida.

De los veintiún pueblos que decoran estas montañas, catorce continúan habitados. Un camino curvoso nos conduce hacia el corazón del cuerpo rocoso. Alcanzamos una población con muchas caras y todas semejantes. Asoma la piedra en las plantas bajas pero más arriba crecen el adobe y la cal. Vidas uniformes. Laguna de Cameros nos recibe impoluta sobre alfombras empedradas. Por estas tierras, los nombres mudan en cada muga. Bajo nosotros, discurre el río Mayor, que en San Román es el Leza.

Laguna de Cameros

Plantamos los pies sobre la plaza José de la Cámara y Moreno, un emigrante afortunado y agradecido con su pueblo. Nos cuentan que donó las escuelas y entendemos que difícilmente podía haber mejor regalo para la mente. Entramos en una iglesia del siglo XVI construida en ofrenda a Nuestra Señora de la Asunción. El templo religioso custodia un imponente retablo barroco y una réplica de la Sábana Santa de Turín que descubre como donante a Juan Antonio de Irusta y Alonso de Tejada. La lista de laguchinos ilustres evoca instituciones nobiliarias y señores medievales. En el Museo del Solar de Tejada, nos adentramos en una de las casas privilegiadas más antiguas de España.

Ascendemos para ganar perspectiva sobre los entresijos de Laguna. Algunas chimeneas humean en silencio. Nos señalan la ruta hacia el puerto de Sancho Leza, la coyuntura entre los valles de los dos Cameros, el viejo y el nuevo. Antes de regresar sobre nuestros pasos, probamos el queso fresco de cabra autóctona que prepara aquí mismo María José González. Las abuelas cameranas inspiran a este pequeño taller artesanal.

Aquí una vez hubo hasta 1.200 habitantes. De camino a la ermita de Santo Domingo de Silos, imaginamos cómo serían las procesiones entonces. La muchedumbre tomando la montaña. Dicen que el beato cumplió penitencia en estos riscos y ese sacrificio pervive como devoción. Nos avituallamos en el Hotel-Restaurante Camero Viejo antes de enfrentarnos con la culebra de asfalto.

En San Román de Cameros, miramos hacia el suelo. Seguimos cruces, cuadrados y ramificaciones naturales a través de plazas y lavaderos. Felpudos pavimentados advierten la vida y el riguroso trabajo de unos canteros de Trevijano. Aquí, las piedras son ripios. Subimos y subimos por la 'recua'. Los ojos clavados bajo nuestros pies.

San Román de Cameros

En la plaza del olmo ya no queda ningún olmo. Nos explican que un antiguo poblado celtíbero asentado monte arriba conquistó el entorno hace miles de años. Con el tiempo, la vida fue descendiendo en círculos concéntricos. Como consecuencia, las viviendas asoman más fachada que espalda. Algunos vecinos nos recuerdan que no hace tanto los animales vivían en las plantas bajas y arriba sus dueños. El último piso era el alhorín. Usos de la cultura rural.

Paseamos entre emblemas e ilustrados. Contemplamos la casa donde nacieron los hermanos Diego y Simón de Ágreda. Las escuelas, fundadas por ellos en 1787, son las más antiguas de La Rioja con las puertas abiertas. Dentro, visitamos el museo y leemos libros de texto añejos entre pupitres y recuerdos escolares.

Nos revelan que en este pueblo se conserva el archivo del Solar de Valdeosera, casa nobiliaria omnipresente en la Sierra y que enraíza en una aldea hoy abandonada. Sabemos también que Manuel Antonio García Herreros, célebre político español del siglo XIX, nació en San Román. Entramos en la iglesia de la Asunción bajo un peculiar arco de toba caliza. En el interior, recorremos los retablos de pueblos rendidos tiempo atrás.

Desde aquí, contemplamos la aldea de Velilla, que se sostiene con vida. Nos proponen rutas por tejeras, dólmenes, hayedos y ruinas históricas; es una incitación para respirar y escuchar a la naturaleza, para imaginar hechos pretéritos y observar con atención. Pero ahora llama el hambre. En el restaurante Monterreal, todo son dudas preliminares. ¿Las alubias rojas? ¿Patatas con chorizo? ¿Quizá una ensalada? ¿Has dicho croquetas con jamón? ¿O carrilleras? ¿Y callos? ¿También manitas? El menú nos devora a nosotros.

Soto en Cameros

De nuevo, una carretera cerrada y la vista escondida. Aparece Soto en Cameros como un intrigante accidente geográfico. Zona inundable, picos y valles. Por aquí, el Leza discurre por un asombroso cañón natural. Por aquí, anduvieron dinosaurios hace millones de años. Vemos icnitas sobre piedras prehistóricas y acariciamos ese rastro geológico. El testamento emergido. Rodeamos el pueblo, que llegó a ser capital de La Rioja, por un tranquilo sendero natural que deriva en la Fuente de los Tres Caños, antiguo centro. Desde aquí, visualizamos un escenario que admitió a casi 3.000 almas en tiempos de esplendor.

Cruzamos puentes y envolvemos con nuestros pasos la iglesia de San Esteban Protomártir. Nos acecha con el semblante de una sólida fortaleza, disimulando heridas y cicatrices. En la atalaya, duerme la ermita de Nuestra Señora del Cortijo. Aquí, también nos persiguen los escudos y apellidos de plomo. El Marqués de Vallejo, Francisco Luis Vallejo Elía, Juan Adán de la Parra, los hermanos Ximénez... A estos últimos se les debe el antiguo hospital de San José, hoy un albergue con presencia esplendorosa.

Empieza a oscurecer el cielo sobre el Camero viejo. Antes de evadirnos, nos conducen hacia un taller emblemático. En 1874, Juan de Dios Redondo inició un negocio de mazapanes artesanos que ha arrastrado marca y fama hasta la actualidad. Sus bisnietas prolongan la tradición. Nos enseñan el horno de leña, una maravilla ingeniera donde cuecen las mezclas secretas de almendra, agua y azúcar. Catamos bocados naturales y otros de chocolate. Paladeamos y almacenamos el dulzor en la memoria mientras descendemos de regreso a casa.

Texto: Sergio Cuesta

...

 

Aunque es indudable que La Rioja tiene muchos atractivos, el lugar más visitado de esta región es una calle logroñesa: la Calle Laurel. Un lugar interesante con un bar en cada puerta y en el que cada bar tiene una especialidad gastronómica, con un vino de Rioja para acompañar.

No hay que perderse el típico champi del Soriano o el Ángel. Existe incluso una técnica para comer este pincho sin mancharse. Hay que sacar el palillo por la parte de abajo del pan. También hay otros pinchos clásicos como las patatas bravas del Jubera o las setas del Cid. Los hay con nombres curiosos como los matrimonios del Blanco y negro o las zapatillas y los valentinos en forma de corazón del Villarrica o los Tío Agus.

En San Agustín existe también un lugar histórico: el Soldado de Tudelilla y sus ensaladas o los rotos de uno de sus vecinos de enfrente. La lista es enorme y es muy difícil destacar unos sobre otros y también es difícil elegir, aunque cada riojano tiene sus favoritos e imprescindibles. Si decide pasar por aquí, déjese recomendar por los grupos de amigos que verá disfrutando del ambiente cada día.

Y es que los pinchos son una tradición en La Rioja. Quedar con los amigos para dar una vuelta y comer las especialidades de cada bar es un rito repetido casi a diario. La calle Laurel se ha ampliado mucho en los últimos años y ya abarca también las calles adyacentes como la calle San Agustín.

Para los más hogareños existe una posibilidad alternativa, la calle San Juan, más de los de casa y menos turística. En esta calle hay bares de siempre, bares renovados con la oferta gastronómica de toda la vida y muchos locales nuevos con especialidades modernas o clásicas para todos los gustos.

También en otras localidades riojanas como Calahorra o la zona de la Herradura en Haro se pueden encontrar pinchos de calidad y rutas que recorrer para conocer esta gastronomía en miniatura.

...

Mosaico de culturas

tipo de documento Artículos

 

Le sugerimos una visita cultural única: Los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla, Patrimonio de la Humanidad y Cuna del Castellano. De estos monasterios riojanos parte el Camino de la Lengua.

En el Monasterio de Suso, el más antiguo, situado entre montes, los eremitas del Medievo escribieron en sus scriptorium las primeras palabras en castellano y en euskera.

El Monasterio de Yuso, más grande y rico, acoge en su interior el aula de la lengua castellana y una gran biblioteca única.

De camino hacia San Millán pasará usted por Berceo, la localidad cuna de Gonzalo de Berceo, el primer poeta de la lengua castellana.

Desde San Millán le recomendamos una visita a Santo Domingo de la Calzada. No deje de visitar su Catedral en la que podrá ver la tumba del santo y un gallinero ¡¡dentro de la propia iglesia!! Pregunte por el milagro del gallo y la gallina y descubrirá el por qué. No deje de pasear por sus calles y tómese un descanso en el Parador de Turismo, antiguo Hospital de peregrinos.

Seguro que a su paso ve muchos lugares que merecen una parada, tómeselo con tiempo. Pare y disfrute del paisaje, de las gentes y de la hospitalidad riojana. Si no le da tiempo a hacerlo todo, no se preocupe, La Rioja está muy cerca y estaremos encantados de que vuelva.

Recuerde que en La Rioja queda mucho que ver: huellas de dinosaurios, colonias de cigüeñasartesanos... un día es poco tiempo ¡Vuelva pronto!

...

Pisamos tierra firme, pero nos alcanza el combate de las olas contra los cascos. Escuchamos historias de necesidad, naufragios y viajes interminables a través del oceáno Atlántico. Nos hablan de navieras con apellidos hidalgos y riojanos, como los Martínez de Pinillos, y de muchos emigrantes que buscaron las Américas. Daniel Viguri Treviño fue uno de ellos. Pagó 9.890 pesetas para navegar desde Bilbao hasta Buenos Aires en el buque Monte Udala, de la naviera Aznar. Su éxodo data del 21 de julio de 1959.

Convento franciscano en el siglo XVIII, escuela, cine y ahora Centro de la Emigración. Un edificio con almas. Dentro, hablan los que se fueron. Las causas nacen en Anguiano, en Brieva, en Ortigosa, en Viniegra de Abajo, en Villoslada, en Torrecilla... La crisis y las ausencias. Regresan sus palabras cargadas de plomo con las emociones intactas. El pasado duele dentro... Aquellos tiempos cuando las laderas estaban teñidas de lana y los telares no daban abasto; cuando las reses eran riqueza para todos; cuando el pueblo entero abrazaba las costumbres; cuando la renta pér cápita de Cameros repuntaba en Europa.

Esta localidad se alimentó de la mesta durante siglos muy prósperos. Las calles de Torrecilla en Cameros descubren aquellos maravillosos años. Por estos lares, los apellidos pesan. Avistamos la casa donde nació José Antonio Manso de Velasco, el Conde de Superunda, y desenmascaramos emblemas y benefactores a cada paso. La piedra y el esplendor se apoderan de todo. La sillería crece hasta levantar la iglesia de San Martín, del siglo XVI. En el interior, escudriñamos dieciséis metros cuadrados de seda, oro y plata; un palio ofrendado por el Conde en el siglo XVIII. Días barrocos.

Centro de la Emigración Riojana en Torrecilla de Cameros.

Desde la ermita de San Antón, acechamos los barrios de El Campillo, San Martín y Barruelos. El Iregua salpica de fuentes cada descanso. Aquí, el agua se embotella. Y la fama  fluye salvaje. Entre apellidos con pedigrí, descolla el de Sagasta. Nos abren las puertas del ayuntamiento para recorrer los hitos de Práxedes Mateo, torrecillano, ingeniero, periodista, masón y presidente del Gobierno español en varios ocasiones a finales del siglo XIX.

Nos señalan senderos y caminos naturales hacia Nieva de Cameros, hacia Pradillo, hacia Viguera, hacia Cueva Lóbrega, mientras abandonamos un instante fotográfico. Al fondo de un callejón pétreo y perfecto, los bosques destiñen un carmesí inhabitual entre los comunes pardos, amarillos y verdes del otoño. Bajo un sol contratado, retomamos el asfalto hacia Villoslada de Cameros. En el trayecto, nos desprendemos pacíficamente de vacas y senderistas.

Unos minutos más arriba, por encima de los mil metros, late el corazón del Parque Natural Sierra de Cebollera, envuelto en pinares, hayedos y rebollos que renacen sobre los antiguos pastos. Una popular feria ganadera evoca en el presente aquellas huellas merinas que perviven en la cultura popular. Los ríos Mayor e Iregua maridan entre la piedra, el adobe, los escudos y la cultura. Nos dicen que Villoslada fue el pueblo con menos analfabetismo de La Rioja en 1920 porque la educación era obligatoria para los zagales que salían a pastorear. Nos lo cuentan mientras ascendemos hacia las escuelas, en la parte alta del callejero.

Cascada de Puente Ra en el Parque Natural de Sierra Cebollera. Foto: Daniel Acevedo

Las casas 'de los chilenos' retrotraen a los años duros, cuando hubo que marcharse para buscar un retorno dorado. La arquitectura que conservan es recia y refinada. Empalmamos rampas y virajes. Cerca de la cima, nos secuestra un mirador bucólico y una mesa repleta de condumio artesano. Invita la familia de La Ermita de Lomos de Orio. La otra, la que alimenta almas pías y adopta romerías, aguarda a nueve kilómetros de la población, en uno de los enclaves más hermosos de La Rioja. 

Junto al Centro de Interpretación, circundamos antiguos círculos de piedra donde los cameranos trillaban el trigo no hace tanto. En el interior, nos aleccionan sobre la flora autóctona. Oteamos montes lejanos y distinguimos sus capas. Los pinares, más resistentes, habitan las alturas; las hayas cubren el suelo más abajo, mucho más frondosas; mientras, los robles rebollos completan las laderas sobre una base más diversa y rica. El renacimiento natural.

Nos señalan La Blanca, La Mesa, la dirección hacia el Achichuelo, pero nosotros avanzamos hacia la plaza, aparcando esos planes para escapadas venideras. Miramos a los ojos a la antigua fábrica de paños (siglos XVIII), rastro de la prosperidad, decenas de empleados y telares; y nos aplicamos en el presente. Ahora nos encañonan unas alubias con sacramentos, unas patatas con chorizo, unos conejos guisados, flanes, natillas,  arroces con leche. El bar restaurante Corona nos sabe añejo.

Entre Villoslada de Cameros y Lumbreras llegaron a reunir más de doscientas mil cabezas de ganado en las faldas de la Sierra. Las ovejas merinas cubrían las faldas de las montañas. Hoy vislumbramos unas cuantas motas blanquecinas jugueteando en la amplitud salvaje. Devoramos una carretera que asciende hacia nuestra última parada, localizada sobre un meandro del Iregua, entre hayas, arces, abedules y más rastros de hidalguía.

Parque Aventura "Sierra de Cameros" en Lumbreras.

Memorizamos calles y viviendas hermanadas antes de atrevernos con la iglesia de San Bartolomé (siglo XVI), un templo enorme donde vive un fastuoso órgano del siglo XVIII. Ascendemos hacia la ermita de la Virgen de la Torre, una curiosa edificación aposentada sobre un antiguo enclave celtíbero. Distinguimos tres piezas adosadas. La primera, una torre vigía; la segunda, un santuario; y la tercera, una casa de juntas. Aquí arriba, todas las imágenes son panorámicas. Encuadramos la vista hacia las ermitas de San Martín y el Santo Cristo, hacia el parque de aventura, hacia antiguas construcciones semiocultas.

De nuevo en movimiento, nos presentan la casa de Fernández de Tejada como la más hidalga de todas las reconocidas y respondemos con un vistazo respetuoso hacia el buen gusto que por aquí tanto abunda. Desciframos escudos y piedras labradas. Nos evadimos por calles discretas y nos detenemos frente a unas viviendas melancólicas. Nos explican que en ellas realojaron a gran parte de los vecinos que habitaron la antigua aldea de Pajares, hoy un embalse próximo.

Pisamos el asfalto de salida, aunque, en realidad, trotamos a caballo sobre la antigua ruta romana que une Lumbreras y Villoslada; nos apresuramos hacia Torrecilla y cruzamos Nestares, Panzares, Viguera e Islallana. En Logroño, tomamos un autobús hacia Bilbao. Y ya en el puerto vizcaíno, compramos los billetes y esperamos en silencio mientras otros conversan sobre maletas perdidas en alta mar. A bordo del mastodonte de acero, nos internamos en un horizonte de bruma y vaivenes serranos.

Texto: Sergio Cuesta

...

 

Duración del itinerario: 1 día

Le proponemos un día conociendo culturas ancestrales que dejaron su huella en La Rioja. Desde Calahorra, antigua Calagurris romana. Ciudad romana de gran importancia como atestiguan los restos romanos que quedan en esta localidad. Calahorra es la capital de La Rioja baja, tras recorrer su Catedral, el Museo diocesano y otros lugares de interés, no deje de probar en uno de sus excelentes restaurantes la verdura calagurritana en cualquiera de sus formas, desde la más tradicional a la nueva cocina. 

Desde Calahorra merece la pena desplazarse a Alfaro donde llama la atención la gran cantidad de cigüeñas que se pueden ver en esta localidad. En la colegiata de Alfaro podrá descubrir la mayor colonia de cigüeña blanca de Europa. Si es aficionado a la fotografía, no olvide su cámara.

En el centro de interpretación de la Reserva Natural de los Sotos del Ebro le explicarán por qué estas cigüeñas han elegido La Rioja para pasar la mayor parte del año y conocerá la riqueza natural de esta zona riojana.

Siguiendo el curso del río Alhama desde Alfaro, se llega a Cervera, la capital de la Sierra oriental riojana, desde allí se accede a Contrebia – Leukade, un yacimiento arqueológico de gran interés en un asentamiento celtíbero. Allí conocerá las formas de vida de estos antiguos habitantes de La Rioja.

Ya más cerca de Logroño, en el valle de Ocón, puede perderse por los pueblos de la zona y dar paseos por el valle para visitar un molino de viento harinero recientemente recuperado.

Seguro que a su paso ve muchos lugares que merecen una parada, tómeselo con tiempo. Pare y disfrute del paisaje, de las gentes y de la hospitalidad riojana. Si no le da tiempo a hacerlo todo, no se preocupe, La Rioja está muy cerca y estaremos encantados de que vuelva.

Un consejo: si le sobra tiempo, pare en Arnedo, capital riojano del calzado y aproveche para hacer unas compras y visitar esta importante localidad riojana.

...

Ruta de artesanía

tipo de documento Eventos

...

01/10/2014

Logroño

Originales rutas ofrecidas por el colectivo de artesanos de Artelar que ofrecen al visitante la opción cultural de visitar gratis un taller de artesanía. Tan solo hay que llamar por teléfono y concertar la visita.Los talleres que se ofertan está además unidos en una misma ruta: Logroño, Entrena, Navarrete, Tricio y Berceo.Descárgate el documento con toda la información de los talleres y disfruta de la artesanía riojana.Os dejamos unos enlaces a los vídeos de los artesanos para ir abriendo boca.Taller de Violeta en TricioTaller de Taras en BerceoTaller de objetivo scrap en LogroñoTaller de alfarería Fajardo en NavarreteTaller de Artelar en Entrena

01/10/2014

31/12/2015

Logroño

Originales rutas ofrecidas por el colectivo de artesanos de Artelar que ofrecen al visitante la opción cultural de visitar gratis un taller de artesanía. Tan solo hay que llamar por teléfono y concertar la visita.Los talleres que se ofertan está además unidos en una misma ruta: Logroño, Entrena, Navarrete, Tricio y Berceo.Descárgate el documento con toda la información de los talleres y disfruta de la artesanía riojana.Os dejamos unos enlaces a los vídeos de los artesanos para ir abriendo boca.Taller de Violeta en TricioTaller de Taras en BerceoTaller de objetivo scrap en LogroñoTaller de alfarería Fajardo en NavarreteTaller de Artelar en Entrena

Brieva de Cameros aparece de repente entre el manto verde. Estamos escondidos en el Valle del Najerilla, junto a un asentamiento que une el río Berrinche con el bravo nacimiento del Brieva. Mientras paseamos por calles serenas, a ratos casi intactas, nos dicen que a unos cuantos cientos de metros el agua brota del suelo como si fuese una aparición. Más allá, asciende una ruta, que en realidad es un reto, hacia Cabezo del Santo, la cumbre que sonríe sobre nosotros (1.854 metros). 

La naturaleza se apodera del tiempo mientras caminamos junto a la corriente. El entorno evoca tópicos entre los urbanitas. Es una postal viva de la Sierra. Aquí, la vida es piedra, madera y agua. Y el conjunto es limpio, simple y bello, incluso envidiable. Nos cuentan que el apellido de Brieva es accidental, un retazo para diferenciarse de otras poblaciones españolas con nombre idéntico. A principios del siglo pasado, había más de 1.200 coincidencias. 

No estamos en Cameros, pero oriundos del lugar nos explican que Brieva perteneció al Señorío de Cameros hace unos cuantos siglos. Quizá por ahí fueran los tiros. La plaza es un enclave evocador. Por un lado, nos observa un hermoso ayuntamiento, obra del riojano Agapito del Valle. Por el otro, la iglesia de San Miguel (siglos XV-XVI) nos acecha orgullosa. Presume de haber albergado y protegido la imagen de la virgen de Valvanera durante 46 años (1.839-1.885), mientras el monasterio renovaba un interior ruinoso. Las dos miradas intimidan junto a una fuente estrepitosa y una escalinata que nos parece guiar de regreso al pasado. Es entonces cuando nos hablan de Pedro Duro y Benito, uno de los cortezudos más ilustres, fundador a mediados del siglo diecinueve de la que sería poco después la primera industria metalúrgica del país.

Brieva de Cameros

Mirando alrededor es inevitable recrear escenas pastoriles perdidas. Hoy en día es más nostalgia que realidad. Las cañadas marcan los trazos de la trashumancia desde el rancho de esquileo, un museo que rinde espacio y homenaje a la cultura que sigue impregnando estos pastos. 

Seguimos la ruta hacia el Camero Nuevo y despedimos a las tres decenas de habitantes que permanecen impávidos ante la llamada del invierno. Vislumbramos un cortado que anuncia el Valle del Iregua, pero antes cruzamos entre un rebaño de ovejas merinas que siguen alimentándose del paisaje. En un instante, los ladridos de dos imponentes mastines escoltan las distancias y nosotros nos sumergimos en una carretera ribeteada en plenas montañas. Nos dicen que este hábitat es ideal para los buitres.

La carretera se vuelve tensa frente a la primera fotografía de Ortigosa de Cameros, asentada sobre un despeñadero que encoge el río Albercos y fracciona los barrios de San Miguel y San Martín. La arquitectura camerana se abre paso entre calles empedradas y viviendas de postín. El comercio lanar rentó alto hace un siglo y contribuyó a un desarrollo próspero de sus antiguos moradores. La Casa Grande nos enseña piedra sillar del siglo dieciséis y evoca una honda grandeza. Es hora de aperitivos y nos detenemos en Patés El Robledillo, inciativa de supervivencia rural que nos presenta la vigorosa Antonia. Todavía paladeamos algunos de sus productos mientras buscamos saciar el apetito con mayor contundencia. El restaurante El Casino nos brinda pochas, espárragos, bacalao y carrilleras; y nos ofrenda con una alineación final de flanes caseros: de queso, de café, de huevo...

Cuevas de Ortigosa

Embolsados los alimentos, nos aguardan las cuevas más famosas de La Rioja. Observamos en el altivo camino el embalse de González Lacasa, denominado aquí pantano de Ortigosa y entregado un poco más allá a El Rasillo. Precisamente la construcción de la presa concluyó en el hallazgo subterráneo, hace poco más de medio siglo. La antigua cantera horadó el Macizo del Encinedo y descubrió las bocas naturales de la Paz y de la Viña. Penetramos en la primera con la misión de evitar resbalones, estalagmitas y estalactitas. Somos los invitados de una vivienda estrecha que comprime el paso por caprichos de la geología. Nos hablan de pisolitos mientras señalan en múltiples paredes un acné pétreo y expansivo. Sorteamos columnas que fingen ser cerosas, pisamos con cuidado, esquivamos y callamos durante 236 metros de corredor. El silencio natural es contagioso. Salimos sobre la cantera, con la vista forrada de pinares, hayedos, carrascas, rebollos y quejigos.

Entre la diversidad de inmensos bosques, avistamos el azul del embalse. Descendemos hacia La Viña, otra gruta hacia tiempos inmemoriales. El origen se remonta 160 millones de años atrás. Dentro, fantaseamos con siluetas que aparecen como caballitos de mar, mandíbulas de tiranosaurio o candelabros animados. La acción del agua es perpetua en estas burbujas de aire húmedo. Retomamos la carretera hacia El Rasillo imaginando los ascensos hacia El Robledillo y Canto Hincado. Un abrazo con la naturaleza.

Casi de inmediato, nos sentimos ilustremente recibidos en El Rasillo. Nos dicen que quien bautizó este presumido enclave tenía bastante guasa. Nuestro trayecto sube y baja hasta que  nos topamos con el insigne anfitrión: el olmo de montañaMás de cuatrocientos años sobreviviendo a los Cameros y a la grafiosis. En su lucha permanente se inspira la estirpe camerana. Pensamos en el olmo cuando nos abren la iglesia parroquial a la que da sombra. Nuestra Señora la Virgen de las Heras todavía conserva tramos del templo original del siglo dieciséis. Memorias compartidas con el viejo árbol. Muchas de ellas perviven acristaladas a unos cuantos pasos de distancia en el museo de Victoriano Labiano

Club Náutico de "El Rasillo"

Probamos la miel de la sierra en la Mielería de Cameros, un establecimiento museístico en el que debemos degustar y escuchar. Asumimos la trascendencia de las abejas en nuestras vidas mientras cambiamos la piedra por la hierba. Un nombre nos alerta antes de abandonar las últimas casas: "Achóndite". Es un barranco, pero también invoca a una bruja en el imaginario popular; una que consiguió huir de Zugarramurdi y echar raíces en el precipicio. Las leyendas revisten la realidad; la hacen más divertida. 

Nosotros nos volvemos a cubrir de arbustos y pinares de repoblación mientras descendemos hacia el pantano. Celebramos la irrupción natural de algunos robles, el bosque original, y el atrevimiento de un pequeño sapo autóctono que comparte nuestra ruta durante unos breves instantes. Continuamos descendiendo sobre una alfombra blanda que nos lleva hacia el club náutico. La orilla está deshabitada y rebajada en pleno octubre, pero en verano crece y abraza a múltiples bañistas. 

Atardece y brilla el otoño alrededor cuando decidimos regresar. Nos acordamos de los mastines, de los pisolitos y del olmo centenario. La naturaleza nos sacude una y otra vez mientras creemos irnos hacia nuestras casas.

Texto: Sergio Cuesta

...

...

01/04/2016

Navarrete

Ceramistas, lutieres, joyeros, bordadores, vidrieros, herreros, restauradores... Son algunos de los oficios que podrás descubrir durante los Días Europeos de la Artesanía. Todos ellos están dispuestos a compartir sus secretos contigo. Durante tres días se organizan en distintos puntos de España actividades relacionadas con el sector artesano. Ahora te toca a ti elegir aquellas en las que quieras participar y visitar!PROGRAMACIÓN Viernes 1 de abril 18.30h. Presentación de la exposición fotográfica de Teresa Montiel La alfarería ayer y hoy con visita guiada a cargo de la autora. Presentación de la exposición ‘Forja’ del artesano Pablo Huego, en el vestíbulo del Ayuntamiento.20.00h. ‘Barro, caña, comida y vino y otras músicas de buen provecho’ – Compañía Chaminera. Espectáculo músico-teatral con M José Menal y Ángel Vergara, en el Calado del Conde. Reserva de entradas: Por teléfono al 941 440 005 (Máximo de reservas 4 entradas por persona)Sábado 2 de abril 11.00h. Conferencia a cargo de M Milagros Martínez González, arqueóloga bajo el título Pucheros, candiles y canicas. La alfarería en La Rioja desde la Prehistoria . Salón de Actos del Ayto. de Navarrete.12.00h. Pausa-café12.30h. Conferencia a cargo de Enrique Martínez Glera bajo el título Rutas comerciales en la alfarería riojana . Salón de Actos del Ayto. de Navarrete.17.00h. a 20.00h. Performance Me hice y me deshice a cargo de la ceramista y pintora Julia Rubio en la Plaza Donantes de Sangre, con participación activa del público.20.00h. ‘La casa y otras historias para una noche en calma’ – Compañía Zarándula. Espectáculo musical, narrativo y artístico con Raúl Jiménez del Río, Carles García y Toño Naharro, en el Calado del Conde. Reserva de entradas: Por teléfono al 941 440 005 (Máximo de reservas 4 entradas por persona)Domingo 3 de abril 12.00 a 14h. Talleres artesanales 0-99 para público general, a cargo de Jose M Olarte (Alfarería El Torero), y Saúl Ruiz Blanco (Cantería), en la Plaza Donantes de Sangre.HORARIOSViernes 1 abril 2016 : de 18h30 a 21h00Sábado 2 abril 2016 : de 11h00 a 21h00Domingo 3 abril 2016 : de 12h00 a 20h30Entrada gratuitaAcceso para personas con movilidad reducida

01/04/2016

03/04/2016

Navarrete

Ceramistas, lutieres, joyeros, bordadores, vidrieros, herreros, restauradores... Son algunos de los oficios que podrás descubrir durante los Días Europeos de la Artesanía. Todos ellos están dispuestos a compartir sus secretos contigo. Durante tres días se organizan en distintos puntos de España actividades relacionadas con el sector artesano. Ahora te toca a ti elegir aquellas en las que quieras participar y visitar!PROGRAMACIÓN Viernes 1 de abril 18.30h. Presentación de la exposición fotográfica de Teresa Montiel La alfarería ayer y hoy con visita guiada a cargo de la autora. Presentación de la exposición ‘Forja’ del artesano Pablo Huego, en el vestíbulo del Ayuntamiento.20.00h. ‘Barro, caña, comida y vino y otras músicas de buen provecho’ – Compañía Chaminera. Espectáculo músico-teatral con M José Menal y Ángel Vergara, en el Calado del Conde. Reserva de entradas: Por teléfono al 941 440 005 (Máximo de reservas 4 entradas por persona)Sábado 2 de abril 11.00h. Conferencia a cargo de M Milagros Martínez González, arqueóloga bajo el título Pucheros, candiles y canicas. La alfarería en La Rioja desde la Prehistoria . Salón de Actos del Ayto. de Navarrete.12.00h. Pausa-café12.30h. Conferencia a cargo de Enrique Martínez Glera bajo el título Rutas comerciales en la alfarería riojana . Salón de Actos del Ayto. de Navarrete.17.00h. a 20.00h. Performance Me hice y me deshice a cargo de la ceramista y pintora Julia Rubio en la Plaza Donantes de Sangre, con participación activa del público.20.00h. ‘La casa y otras historias para una noche en calma’ – Compañía Zarándula. Espectáculo musical, narrativo y artístico con Raúl Jiménez del Río, Carles García y Toño Naharro, en el Calado del Conde. Reserva de entradas: Por teléfono al 941 440 005 (Máximo de reservas 4 entradas por persona)Domingo 3 de abril 12.00 a 14h. Talleres artesanales 0-99 para público general, a cargo de Jose M Olarte (Alfarería El Torero), y Saúl Ruiz Blanco (Cantería), en la Plaza Donantes de Sangre.HORARIOSViernes 1 abril 2016 : de 18h30 a 21h00Sábado 2 abril 2016 : de 11h00 a 21h00Domingo 3 abril 2016 : de 12h00 a 20h30Entrada gratuitaAcceso para personas con movilidad reducida

Presentamos la nueva programación de las rutas turísticas en autobús: Vinobús, Celtibús y Caminos del Arte que volverá a ofertar La Rioja Turismo esta primavera tras el interés y el éxito cosechado en ediciones anteriores.

 

Una oferta turística en pequeño formato que permite al visitante hacer un recorrido muy completo, de una forma cómoda y económica, para conocer a fondo algunos de los recursos turísticos más destacados de la comunidad como son el vino, el yacimiento de Contrebia Leucade y nuestros museos.

 

Cada recorrido tiene un hilo conductor, un eje temático propio que permite conocer diferentes bodegas, museos, recursos turísticos y localidades de La Rioja y disfrutar de los vinos, cultura y paisajes riojanos mientras se recorre toda La Rioja. Además, durante el trayecto una guía oficial acompañará al grupo y se ofrecerán explicaciones en castellano de los lugares visitados.

       

Salidas todos los fines de semana desde el 4 de abril hasta el 23 de mayo. En total, ocho rutas que partirán a las 9.50 horas desde la Oficina de Turismo de La Rioja (Escuelas Trevijano, Calle Portales, número 50). Las rutas tienen una duración aproximada de cinco horas por lo que la hora de regreso al punto de salida se estima alrededor de las 15 horas, aunque en el caso del Celtibús será a las 19 horas.

 

Cada ruta ofertará 19 plazas y los tickets, que salen hoy mismo a la venta, podrán adquirirse al precio de 15 euros para Vinobús y Rutas de Museos y, 25 euros el Celtibús, a través de la página web http://experiencias.lariojaturismo.com  o en la Oficina de Turismo del Gobierno de La Rioja. Los menores de dos años podrán asistir gratuitamente siempre que no ocupen plaza de autobús.

 

Calendario completo de rutas

4 de abril. ‘Caminos del Arte’

  • 09.50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.
  • 10.05 Visita al Museo de La Rioja en Logroño
  • 11.45 Visita al Centro Románico “Rioja Románica”  de Treviana.
  • 13.30 Visita al Museo Würth en Agoncillo.
  • 15.00 Llegada a Logroño, (aproximadamente).

11 de abril. ‘Vinobús’

  • 09.50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.
  • Visita a Bodega Tobelos en Briñas.
  • 12.00 Visita a Bodegas Beronia en Ollauri.
  • 13.30 Visita a Bodega Benito Urbina en Cuzcurrita del Río Tirón.
  • 15.00 Llegada a Logroño, (aproximadamente).

18 de abril. ‘Celtibús’

  • 09:50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.
  • 11:45 h. Visita al Yacimiento de Contrebia Leucade en Aguilar del Río Alhama.
  • 14:00 h. Comida en el Restaurante Alhama. A elegir entre diez primeros platos y diez segundos, postre, pan, agua, vino y café.
  • 16:00 h. Visita al Centro de Interpretación de Contrebia Leucade.
  • 17:30 h. Salida hacia a Logroño.
  • 19:00 h. Llegada aproximada.

25 de abril. ‘Vinobús’

  • 09:50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.           
  • 10.45. Bodegas CVNE. Haro.
  • 12.15. Bodega Martínez Lacuesta. Haro.
  • 13.30 Bodega Santalba. Gimileo.
  • 15.00 Llegada a Logroño, (aproximadamente).

2 de mayo. ‘Caminos del Arte’

  • 09:50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.
  • 10.45 Visita al Museo de Arte Contemporáneo “El Torreón” de Haro.
  • 12.00 Visita a La Casa Encantada de Briones.
  • 13.15 Visita al Museo de la Cultura del Vino Vivanco en Briones.
  • 14.15 Pincho y vino en Vivanco.
  • 15.00 Llegada a Logroño, (aproximadamente).

9 de mayo. ‘Vinobús’

  • 09:50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.             
  • 10.15. Visita a Bodega Ontañón. Logroño
  • 12.00 Visita a Bodega Marqués de Vargas en Logroño.
  • 13.30 Visita a Bodegas Don Jacobo en Navarrete.
  • 15.00 Llegada a Logroño, (aproximadamente).

16 de mayo. ‘Celtibús’

  • 09:50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.
  • 11:45 h. Visita al Yacimiento de Contrebia Leucade en Aguilar del Río Alhama.
  • 14:00 h. Comida en el Restaurante Alhama. Elegir entre diez primeros platos y diez segundos, postre, pan, agua, vino y café.
  • 16:00 h. Visita al Centro de Interpretación de Contrebia Leucade.
  • 17:30 h. Salida hacia Logroño.
  • 19:00 h. Llegada aproximada.

23 de mayo. ‘Vinobús’

  • 09:50 Salida de la Oficina de Turismo de La Rioja.               
  • 10.30 Visita a Bodegas Perica en San Asensio.
  • 11.45 Visita a Bodegas Riojanas en Cenicero.
  • 13.30 Visita a Bodega Valentín Pascual en Cenicero.
  • 15.00 Llegada a Logroño, (aproximadamente).

Compra ya tus ticktets en http://experiencias.lariojaturismo.com/

...

En la Sierra, el tiempo gotea personas. El otoño comienza a vaciar calles y viviendas. En apenas unas semanas, los 1.200 habitantes que bullen y huyen del mundanal ruido de la ciudad se transforman en treinta. El invierno marca negativos en el termómetro y espanta la vida. La capital espera a 84 kilómetros, algunos de ellos concienzudamente sinuosos y escurridizos. La distancia. Este alejamiento lleva al desafecto, pero también conserva la tradición en formol. Canales de la Sierra nos recibe a un kilómetro de altitud, bajo la atenta mirada de la Demanda, pastos para ganado y antiguos litigios entre esta villa y Monterrubio de la Demanda (Burgos).

Pasear por el suelo silencioso de esta población despierta ecos del pasado. Una pequeña gruta lanza hacia La Rioja (y el mundo) al río Najerilla, el más importante de todos los autóctonos. Aquí, no es agua lo que falta. Allá por finales del siglo XIX y principios del XX, nos explican, la industria textil vivía un esplendor que hoy atestiguan las piedras y las palabras de viejos canaliegos. El antiguo lavadero, el secadero, la tintorería, la prensa. Tenían la fama y también cardaban la lana.

La arquitectura serrana caracteriza todo el entorno. El adobe, la piedra y los travesaños de madera conjuntan la belleza artística más rústica. Los blasones son huellas impresas de enjundias perdidas o mudadas; un orgullo histórico que representa el Palacio del ilustre Fernán González. Balcones, puertas y ventanas abren sus miradas a nuestro paso. No extrañan, sino abrazan. Algún lugareño nos acompaña e ilustra parte del trayecto con esa vieja sabiduría que pervive en la distancia. Todo son palabras limpias y auténticas.

Iglesia de San Cristóbal (siglo XII)

Montaña arriba, lejos, nos dicen, los recuerdos afloran en la histórica población celta (y después romana) de Segeda Pelendonum; abajo, mientras tanto, nuestros pies continúan callejeando íntimamente las dos o tres rutas posibles de este modesto entramado. Dejamos atrás la iglesia parroquial de Santa María y continuamos hasta que una aparición nos atrapa bajo una torre cuadrangular, la 'Torre del Reloj'. En lo alto, el Papamoscas celebra las horas abriendo su boca enmascarada al son de las campanas, pero las emociones están encerradas. Dentro del edificio originalmente eclesiástico, Canales de la Sierra salvaguarda un teatro barroco con corrala de madera del siglo XVIII, el más añejo de todos los conservados en La Rioja. El espectáculo ahora es mudo, aunque el fondo es igualmente hermoso. Fantaseamos inevitablemente con interpretaciones y aplausos enlatados.

En la parte alta de la villa, descansa un mirador que nos traslada hacia el Románico. La iglesia de San Cristóbal (siglo XII) abre su admirable galería porticada con la misma naturalidad que destapan los vecinos ante los extraños. Nos vamos de Canales sabiendo que a unos ocho kilómetros, envuelta de postales altivas, la ermita de La Soledad invita a devotos y valientes senderistas.  

Descendemos cuatro kilómetros culebreando en dirección Logroño hasta llegar a la apacible Villavelayo, morada permanente de una sesentena de personas multiplicadas durante los meses de clima benigno. Es la misma ruta que sigue el Najerilla (río Canales para los de aquí) para unir su caudal con el Neila. El agua se reúne amistosamente. Las fuentes nos invitan a degustar la mezcla mientras rondamos calles y recodos escondidos de estilo serrano, el que define actitudes y costumbres por estos lares.

Hijos y nietos de la villa nos hablan de Santa Áurea, la única santa nacida en La Rioja allá por el siglo XI. La joven cuyo nombre delata el color dorado de sus cabellos, trasladó su prematura vocación a una celda estrecha del monasterio de Suso, en San Millán de la Cogolla. La recuerdan como la santa emparedada, especialmente por los versos hagiográficos que le dedicó Gonzalo de Berceo, reconocido como el primer poeta castellano que puso nombre a sus escritos. Estas líneas inmortalizaron a la beata, hoy motivo de honra para villavelayenses devotos y gentiles. En la parte alta, nos informan, una ermita la evoca vigilando la paz de sus paisanos.

Villavelayo

Entramos en la reconstruida iglesia de Santa María, originalmente del siglo VI o VII, y actualmente una rememoracion de estilos y circunstancias (árabe, románico, barroco, neoclásico). Dentro, una pila primitiva evoca bautismos y supervivencia.

Caminamos con el estómago en alerta por Corralón, encontramos otro Palacio del insigne Fernán González, contemplamos escudos y blasones, escuchamos saludos desinteresados y alcanzamos una plaza con vistas al matrimonio fluvial. Es momento de abrigar la barriga en el bar Amado. María Ángeles recibe estómagos necesitados y ella responde con caparrones, patatas a la riojana y menestras de verduras. Con la necesidad rebajada, ella insiste con costilla guisada, manos de cerdo y bacalao a la riojana. Y nos remata con una tarta de queso sublime.

Es hora de perseguir el río, pero antes Villavelayo nos convoca para fechas más alegres donde el cachibirrio aparece como primera autoridad, una figura firme y jaranera que alimenta el folclore popular.

El agua se expande en un embalse imponente que acostumbra a sensibes rebajas estivales. La sequía prolongada hasta octubre emerge los viejos fantasmas de Mansilla de la Sierra. En 1960, el agua cubrió el antiguo emplazamiento y seiscientas almas fueron evacuadas sin remedio. Nos cuentan que intervino la Guardia Civil y muchos habitantes corrieron a rescatar sus últimos enseres con el agua trepando por las rodillas. Es difícil imaginar el trauma que la construcción de la presa supuso para los mansillanos.

Mansilla de la Sierra

Desde la carretera, nos asomamos al plano cenital de los restos. Bajamos hacia un camposanto de piedra, árboles y barro. Hasta 1.200 personas unieron sus vidas en estas calles ahora enfangadas e incluso expoliadas. Atravesamos el recuerdo de la iglesia, paseamos junto a viviendas, palacios y puentes que parecen inmortales. Nos sorprende un hilillo de agua escoltado por troncos erectos. Algunas construcciones guardan piedras muy apreciadas por los amigos de lo ajeno, que no temen a fantasmas ni respetan la memoria.

Nos señalan el antiguo emplazamiento del cuartel de la Guardia Civil, el quiosco de la plaza, otro palacio del renombrado Fernán González y nos explican que esta modesta localidad dispuso de infraestructuras para tirar el Diario El Najerilla. Los picos Gatón (2.037 metros) y Culillas (1.807) parecen encogerse frente a la vieja realidad.

Dejamos atrás la melancolía para visitar el nuevo Mansilla de la Sierra, otra villa aquejada  por la emigración (unos setenta habitantes), la distancia y las dificultades. Aquí perdura gente recia y trabajadora, ganaderos, forestales, nostálgicos. El puente de Suso nos recibe para no olvidar. En la Casa de las Siete Villas, fotografías y testimonios ensalzan los viejos tiempos que también cautivaron a Ana María Matute y la hicieron digna de adopción. Porque la académica sabía expresar, con sentimientos universalmente localizados, lo que rumian profundamente los mansillanos. Ahora, "todo está ahogado, viviente y ahogado a un tiempo, bajo esa capa de cristal verde oscuro".

Texto: Sergio Cuesta

 

...

 

El otoño es un momento ideal para pasear por las sierras y los valles riojanos. Todo se tiñe de colores rojizos y amarillos gracias a los hayedos y las viñas. Si lo que te gusta es disfrutar del paisaje y la naturaleza te sugerimos algunos lugares especiales por su belleza, por su entorno o por la diversión que ofrece al visitante.

Para empezar, una visita imprescindible, el Parque Natural de Sierra Cebollera. Este parque se extiende por la sierra de Cameros y acoge en su interior curiosos paisajes, una ermita con tradiciones ancestrales como “las caridades” e incluso un parque de esculturas realizadas con elementos del paisaje. La mejor forma de empezar la visita al parque es acudir al Centro de Interpretación que se encuentra en Villoslada de Cameros. Allí conocerás la riqueza natural del parque, su flora, su fauna y todos los secretos que este entorno esconde.

Tras pasar por el Centro de Interpretación del Parque Natural, se puede optar por visitar otro Centro de Interpretación, el de la Trashumancia, que explica la importancia que esta práctica ganadera tuvo en esta zona de La Rioja o acercarse a la bonita localidad de Ortigosa de Cameros y visitar sus cuevas turísticas. ¡Intenta buscar un caniche entre sus estalactitas y estalagmitas!

También podéis pedir información en los centros de interpretación o en la Oficina de Turismo de Cameros para visitar un paraje natural único que se encuentra en esta zona: las cascadas de Puente Ra. El agua es el protagonista en este entorno. Lleva preparada la cámara porque todas las fotos que saques en esta zona serán candidatas para aparecer entre tus favoritas.

De vuelta hacia la capital, te sugerimos desviarte de la carretera principal, para visitar el Camero Viejo. Esta es una zona de la sierra más despoblada, pero que conserva todo el encanto de los pequeños pueblos serranos. La carretera gira en curvas, bordeando el magnífico cañón que forma el Río Leza. No te pierdas la subida al pueblo de Trevijano, colgado sobre el cañón, desde el que verás sobrevolar al buitre leonado. Puedes hacer una parada en la localidad de Soto de Cameros, de donde son originarios los famosos mazapanes de Soto que todos comemos por Navidad.

Pregunta a cualquier camerano qué son las almazuelas. Te llevarás una sorpresa de muchos colores.

Para completar la visita a los Cameros, te sugerimos un poco de turismo deportivo. Las posibilidades de esta zona son enormes: senderismo, bicicleta, 4x4, barrancos, espeleología, parapente… ¿Te atreves a probar?
 

...

...

05/12/2015

Logroño

Una oferta turística en pequeño formato que permite al visitante hacer un recorrido muy completo, de una forma cómoda y económica, para conocer a fondo algunos de los recursos turísticos más destacados de la comunidad como son todos los relacionados con el vino.Del 5 al 30 de diciembre un autobús turístico (19 plazas) que combinará visitas a monasterios con importantes bodegas de Rioja. Las salidas se llevarán a cabo todos los sábados.Las rutas se han organizado buscando el maridaje de visitas culturales con recorridos a bodegas.Finalizado el recorrido por cada una de ellas, todas las bodegas ofrecerán una degustación de sus caldos. Además, durante el trayecto una guía oficial de La Rioja acompañará al grupo ofreciendo explicaciones de todos y cada uno de los recursos turísticos de La Rioja visitados y animando a los turistas a conocer otros rincones riojanos.Las rutas se llevarán a cabo todos los fines de semana hasta el próximo 30 de enero. Los tickets, que cuestan 14 €, se pueden adquirir a través de http://www.experiencias.lariojaturismo.com/ o en la Oficina de Turismo del Gobierno de La Rioja (Calle Portales, número 50). Todas las salidas se realizarán desde la Calle Portales 50, delante de la Oficina de Turismo del Gobierno de La Rioja.Todas las bodegas que se incluyen en las rutas pertenecen al programa de Bodegas con Visita Turística que promociona el Gobierno de La Rioja.Las rutas establecidas son las siguientes:Sábado, 5 de diciembreColegiata de San Miguel en AlfaroBodegas Ilurce. AlfaroSábado, 12 de diciembreMonasterio de Nuestra Señora de Valvanera en AnguianoBodegas Conde de los Andes en OllauriSábado 19 de diciembreMonasterio de Suso en San Millán de la CogollaBodegas Ontañón en LogroñoSábado, 26 de diciembreMonasterio de Yuso en San Millán de la CogollaBodega Finca Valpiedra en FuenmayorSábado, 2 de eneroErmita de Santa María de Arcos en TricioBodegas Perica en San AsensioSábado, 9 de eneroMonasterio del Salvador en CañasBodega David Moreno en BadaránSábado, 16 de eneroMonasterio de Santa María La Real en NájeraBodegas Don Jacobo en NavarreteSábado 23 de eneroMonasterio de Santa María de la Estrella en San AsensioBodegas CVNE en HaroSábado 30 de enero.Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad en Casalarreina.Bodegas Roda en Haro

05/12/2015

30/01/2016

Logroño

Una oferta turística en pequeño formato que permite al visitante hacer un recorrido muy completo, de una forma cómoda y económica, para conocer a fondo algunos de los recursos turísticos más destacados de la comunidad como son todos los relacionados con el vino.Del 5 al 30 de diciembre un autobús turístico (19 plazas) que combinará visitas a monasterios con importantes bodegas de Rioja. Las salidas se llevarán a cabo todos los sábados.Las rutas se han organizado buscando el maridaje de visitas culturales con recorridos a bodegas.Finalizado el recorrido por cada una de ellas, todas las bodegas ofrecerán una degustación de sus caldos. Además, durante el trayecto una guía oficial de La Rioja acompañará al grupo ofreciendo explicaciones de todos y cada uno de los recursos turísticos de La Rioja visitados y animando a los turistas a conocer otros rincones riojanos.Las rutas se llevarán a cabo todos los fines de semana hasta el próximo 30 de enero. Los tickets, que cuestan 14 €, se pueden adquirir a través de http://www.experiencias.lariojaturismo.com/ o en la Oficina de Turismo del Gobierno de La Rioja (Calle Portales, número 50). Todas las salidas se realizarán desde la Calle Portales 50, delante de la Oficina de Turismo del Gobierno de La Rioja.Todas las bodegas que se incluyen en las rutas pertenecen al programa de Bodegas con Visita Turística que promociona el Gobierno de La Rioja.Las rutas establecidas son las siguientes:Sábado, 5 de diciembreColegiata de San Miguel en AlfaroBodegas Ilurce. AlfaroSábado, 12 de diciembreMonasterio de Nuestra Señora de Valvanera en AnguianoBodegas Conde de los Andes en OllauriSábado 19 de diciembreMonasterio de Suso en San Millán de la CogollaBodegas Ontañón en LogroñoSábado, 26 de diciembreMonasterio de Yuso en San Millán de la CogollaBodega Finca Valpiedra en FuenmayorSábado, 2 de eneroErmita de Santa María de Arcos en TricioBodegas Perica en San AsensioSábado, 9 de eneroMonasterio del Salvador en CañasBodega David Moreno en BadaránSábado, 16 de eneroMonasterio de Santa María La Real en NájeraBodegas Don Jacobo en NavarreteSábado 23 de eneroMonasterio de Santa María de la Estrella en San AsensioBodegas CVNE en HaroSábado 30 de enero.Monasterio de Nuestra Señora de la Piedad en Casalarreina.Bodegas Roda en Haro

Encuentra

facetas